3 de agosto de 2011 18:02 hs

La nueva guía para el abordaje del asma a nivel pediátrico fue lanzada ayer por el comité de Neumología de la Sociedad Uruguaya de Pediatría. El documento, presentado en el marco del XXVIII Congreso Uruguayo de Pediatría está orientado a médicos y profesionales de la salud y se propone sintetizar y ordenar los métodos diagnósticos y el manejo del asma, tanto desde un enfoque farmacológico, como desde la educación del niño y su familia.

“El consenso uruguayo para el manejo del asma data del 2000 pero desde entonces, han aparecido nuevas drogas y formas de manejar la enfermedad. Por otra parte, la oferta de información es cuantiosa y muchas veces se encuentran posiciones contradictorias entre los diferentes autores”, fundamenta el prólogo de la guía.

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica y una de las primeras causas de ingreso hospitalario en la infancia.En Uruguay, un 16,4% de los menores de 15 años la padece, mientras la media latinoamericana es de 15,9%, según cifras del Internacional Study of Asthma and Allergies de 2005.

De acuerdo a la pediatra Francesca Spagna, que participó en la redacción de la guía, “si bien hay una impresión subjetiva de que la enfermedad se ha expandido, no hay cifras que puedan corroborarlo”.

Agregó que el principal objetivo de la guía es precisar la metodología de diagnóstico y de prevención de la enfermedad a edades tempranas.
De acuerdo a la guía, episodios recurrentes de sibilancias, dificultad respiratoria, tos y la sensación de opresión en el pecho deberán ser tenidas en cuenta a la hora de diagnosticar la enfermedad.

No obstante, aclara que la identificación pediátrica es compleja, especialmente en los menores de 5 años, cuando los episodios de tos y sibilancias, son frecuentes por otras razones. Así ejemplifica, que el 60% de los niños que silban antes de los 5 años dejarán de hacerlo en la edad escolar.

Cambios de abordaje
Según Spagna, uno de los principales avances que se han logrado en el abordaje del asma a nivel pediátrico, es la precisión de distintos grados de la enfermedad. “Evidentemente, no es lo mismo tratar un asmático leve, que abordar un asmático grave y en los últimos años han aparecido nuevas drogas, dispositivos e inhaladores que los médicos uruguayos deberían tener en cuenta”, explicó.

Mitos en el consultorio
Para la especialista, en muchos hogares se tiene la falsa impresión de que los niños asmáticos no pueden desarrollar una vida normal. “Muchos padres no quieren aceptar que sus hijos tienen el diagnóstico de asma cuando en realidad es una enfermedad que aunque permanente tiene síntomas controlables. Siempre que un asmático no tenga una buena calidad de vida, o que sea discriminado en actividades, se está haciendo un mal abordaje de la enfermedad”, opinó.

Además, desde su punto de vista, muchos pacientes tienen una resistencia injustificada a la utilización del inhalador. “La gente construyó una mitología en torno a ellos, cuando en realidad son solo un instrumento para aplicar la medicación, lo importante es que esta última sea la adecuada. Cada asmático es un ser independiente y único y no puede tener el mismo abordaje y medicación que cualquier otro allegado que padezca la enfermedad. Muchas veces los errores aparecen por la falta de un tratamiento individualizado”.

En este sentido, indicó que lo más importante es profundizar el vínculo que existe entre la familia del paciente asmático y el personal de salud a cargo de asistirlo. Luego que la enfermedad haya sido clínicamente diagnosticada recomienda focalizarse en la prevención.
“Hay que educar al niño para que evite los factores desencadenantes de la enfermedad (ejercicio, injerencia de determinados alimentos, etc.), para que entrene su aparato respiratorio y para que reciba la medicación que realmente necesita.

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