Te doy la bienvenida a este último Pícnic! 2023 y seré breve (ni yo me lo creo…), porque la cuestión es sencilla: se trata de agradecer. Puede sonar trillado, puede sonar estereotipado, puede sonar antiguo, puede sonar como quieras, pero es justo y necesario. Agradezco, sobre todo, a vos y a todas los lectores de ley que se prenden cada semana con esta propuesta, que aportan, critican, aplauden, reflexionan y son parte viva de este Pícnic!, que es mucho más de lo que nunca me atreví a imaginar.
Gracias por la alegría de este 2023 plagado de buenos momentos, de hijos (y marido) casi adultos ;), de viajes con seres queridos, de mi casa paciente y pacífica, de mi familia paciente y para nada pacífica. Gracias por los amigos de siempre y algunos nuevos, porque están y porque los disfruto con libertad y felicidad. Gracias por el aire libre, por la conciencia del momento, por el freno cuando estoy acelerada, por los compañeros de trabajo, por el trabajo, por la esperanza y por la calma. Gracias por los libros, este año que tantas aventuras y vidas me regalaron. Gracias por las series y las mejores películas, de eso hablaremos hoy. Gracias por este Uruguay en el que vivo y que cada vez valoro más, con su ritmo cansino, su supuesto gris que se está pintando cada vez de colores más cálidos, su cultura inmensa y su enorme potencial de disfrute.
Gracias por un 2023 bien vivido y gracias por la esperanza de un 2024, que traerá sorpresas, estoy segura. Gracias, mil veces gracias, por la salud. Nos vemos el año que viene. ¡Felicidades!
Para verLas 10 mejores series de 2023
Acá te dejo mis favoritas del año, tan caprichosas como la vida misma y como los gustos de cada uno. Podés darle una oportunidad a algún a que no viste o podés escribirme para decirme que tal o cual serie no te gustó para nada. La semana que viene prometo las mejores películas.
El Oso
The Bear. La segunda temporada de esta historia de amor, a la familia y a la cocina, fue para mí mejor que la primera. El equipo encabezado por Carmy, un chef reconocido mundialmente que decide regresar a su Chicago natal para hacerse cargo del restaurante de sándwiches y carnes de su hermano muerto, se organiza para reabrir un restaurante fiel a sus raíces, pero con todo lo necesario para romperla. Disfruté cada capítulo y la música es otro punto a favor. Acá tenés una playlist. Star+
Succession
Succesion. La última temporada de esta excelente serie que gira en torno a las locuras, desdichas y pocas alegrías de la familia Roy, fue muy buena. Si eso de que “el dinero no hace a la felicidad” te suena a frase hecha (y lo es), esta vez se cumple al 100%. La última entrega lidia con la pregunta que se venía haciendo el magnate jefe de familia: ¿Qué pasaría con los niños sin el estilo único de control coercitivo de papá para controlarlos?. Hay de todo: ventas masivas, tecnológicas que vienen a comprar medios, muertes y mucha pero mucha tristeza embebida en un clan de millonarios que no encuentran ni un segundo de paz para disfrutar de su dinero. HBO Max.
The Last of Us
The Last of Us. Le tenía mucha fe a esta serie basada en un popular videojuego, tal vez porque adoro los buenos videojuegos, pero superó mis expectativas en sus nueve capítulos. Todo lo que pasa en esta serie es “ciencia ficción” ( zombis que se transforman en tales por un hongo), y al mismo tiempo es tan humano que hay momentos en que se te aprieta el corazón y se te escapa un lagrimón. Pedro Pascal y Bella Ramsey la rompen, como la pareja improbable de adulto descreído de todo y la adolescente que creció a la sombra de los zombis. Ambos emprenden un viaje por un desolado Estados Unidos. HBO Max.
A small light. Hay otra parte de la historia de Ana Frank que pocos conocíamos, o que apenas habíamos sobrevolado. Es la historia de la secretaria de Otto Frank, el padre de Ana, que de alguna manera resume lo que hicieron miles de holandeses arriesgando sus vidas para salvar a judíos perseguidos por los nazis. Esta miniserie de National Geographic es una gran producción, con el toque justo de buenas actuaciones, excelente recreación de época y una historia que te atrapa porque además es real. En la oscuridad de la guerra más cruel, el amor, la solidaridad y la humanidad logran sobrevivir. Star+
The Gilded Age
The Gilded Age. Para los amantes, como yo , de las series de época, La Era Dorada (su nombre en español) es una buena opción, sobre todo por esa historia que ya no es la de “los de arriba y los de abajo”, sino sobre todo los de arriba y los de arriba de al lado. En la Nueva York de inicios de siglo XX, las “castas” se marcan por la antigüedad de la familia. Los “nuevos ricos” son mirados de costado por los “fundadores”, pero todo comienza a cambiar al ritmo del dinero, de la innovación y de la tecnología. HBO Max.
Nada
Nada. Una en español y de acá al lado, breve, divertida, bien producida y con una dupla que era difícil imaginar que se lograría: Brandoni-De Niro. La producción argentina es una delicia como los platos que se muestran y un comedia fantástica. Un destaque especial para las traducciones de Roberto de Niro de las expresiones "vernáculas" rioplatenses (léase, puteadas). Star+
Dead ringers. No soy del terror, pero esta es casi de terror y no pude parar de verla. Una de las series más inquietantes de los últimos tiempos con actuaciones de grandes nombres, encabezados por Rachel Weisz que hace doble papel de hermanas gemelas. Amazon Video.
Reservation dogs. Me enganché tarde, pero a tiempo con esta serie sobre jóvenes nativos americanos que viven en una reserva, hecha además por nativos americanos con su propia y distintiva voz. Es una comedia inteligente, en la que cada personaje tiene un por qué, en la que un grupo de adolescentes busca su lugar en el mundo, en este caso con la doble influencia de su cultura ancestral y la del país en que nacieron. Las actuaciones son tan auténticas que a veces te parece que estás mirando un documental. Muy pero muy entretenido. Star+
Daisy Jones & The Six. No es la mejor serie ni de la historia ni del año, pero la disfruté a millón, en parte porque había leído el libro y en parte porque es una historia sobre música, amores y desamores, con un buen elenco encabezado por Sam Claflin y Riley Keough, esta última una revelación (nieta de Elvis Presley). A lo largo de una década sigue la formación, el mega éxito y la ruptura de LA banda de 1970. Daisy y Billy son los cantantes y masterminds detrás del éxito, y ahí está el meollo de esta historia adictiva. Todo con mucha inspiración en una banda real y hermosa como lo fue Fleetwood Mac. Acá su fantástica banda sonora, Aurora. Amazon Video.
Bronca se puede ver en Netflix
Beef. Es violenta, es rabiosa, es inexplicable, todo eso y más es la serie de Netflix, tal vez su mejor producción del año sobre dos personas de ámbitos sociales muy diferentes que chocan, rebotan y vuelven a chocar. Amy (Ali Wong, una capa que acá se consagra) casi choca con Danny Cho (Steven Yeun, otro actorazo) en un estacionamiento, y así comienzan a destruirse, como fichas de dominó, las vidas de ellos y de sus familias y allegados. Uno de los mejores guion de series de este año, para mí, además. Netflix.
Para comer
Delicias al este
Delicias en el Este
Tengo muchas novedades en la costa y alguna también en el litoral, pero vamos a ir administrando para no spamear. Gracias a Carla “Como Pez en el agua” y a Titina Nuñez por muchos de estos datos.
Vino y comidas. Bodega Oceánica ya era un paseo fabuloso gracias a su parque de esculturas al aire libre, a su almazara y a su bodega, además de las degustacioes. Pero ahora agregó comida deliciosa de la mano del Mostrador Santa Teresita, el icónico restaurante de José Ignacio regenteado por Fernando Trocca, que pasa a llamarse Mostrador Bodega. Se puede ir al mediodía y por las tardes, con una propuesta “dinámica, que cambia cada día”.
Al mediodía se pueden elegir ensaladas y acompañamientos del mostrador y carne o pescado de la parrilla.
Café de la Mansa Zunino. En la parada 1 de Punta del Este, una casa “de las de antes” es la sede de este café con la mejor patisserie a la que ya nos tenía acostumbrados Zunino. Linda decoración, lindas mesitas para disfrutar del viento del este y un café delicioso con muchas opciones dulces, pero también saladas.
Chau, chau, adiós
“Porque las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado y las palabras del año próximo esperan otra voz. Y terminar es comenzar”.
- T.S. Eliot
¡Feliz fin y comienzo de año!