Qué paradoja si el tiro de gracia al régimen venezolano del dictador Nicolás Maduro no se desencadena por la catástrofe económica y la grave crisis política ni por las protestas callejeras con 125 muertos y decenas de presos políticos, sino por las denuncias de la exfiscal general Luisa Ortega, una chavista de la primera hora, una soldado leal de Hugo Chávez hasta el final, que escondió la cabeza bajo tierra cuando el mentor del socialismo del siglo XXI pisoteó el estado de Derecho.
Las dos caras de la exfiscal Luisa Ortega
Ex funcionaria venezolana denuncia corrupción del presidente Nicolás Maduro y altos funcionarios del gobierno