Son 30 días. La campaña hacia el balotaje es una recta final con poco margen de maniobra. Más aún cuando existe un antecedente tan claro y reciente como la primera vuelta del domingo, que dejó al candidato del Frente Amplio camino a volver a la Presidencia, la mayoría de los diputados abajo del brazo y un caudal de votos que supera a blancos y colorados sumados.
Tabaré Vázquez y Luis Lacalle Pou empiezan a mover las fichas del ajedrez de cara al domingo 30 de noviembre.
El Frente Amplio tiene pensado mostrar a su candidato como la “certeza” frente a la “incertidumbre” personalizada en el rival. En tanto, el Partido Nacional conservará el discurso “por la positiva”, dijeron a El Observador fuentes nacionalistas, y suma a la campaña el apoyo explícito del Partido Colorado. Lacalle Pou ya adelantó que “Uruguay unido por la positiva” será su slogan para este mes.
La presidenta del FA, Mónica Xavier, dijo en la reunión de comando del lunes que no habrá acuerdos partidarios sino “ciudadanos”. De todos modos van a “hablar” con el Partido Independiente.
El oficialismo tiene el apoyo del gobierno y del presidente José Mujica. Ayer, el Consejo de Ministros dedicó tiempo a analizar el resultado de la elección. El mandatario y sus colaboradores consideraron que la votación del domingo es producto de los “logros” de la actual administración. Ello, según dijo en la conferencia de prensa posterior el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, influyó de forma “notable”.