Rusia 2018 > RUSIA 2018

Las huellas del escándalo mexicano

El plantel mexicano llegó a Rusia en el medio de acusaciones de haber realizado una fiesta con 30 mujeres

Tiempo de lectura: -'

12 de junio de 2018 a las 05:00

Una semana después de que explotara el 'fiestagate', fueron el seleccionador Juan Carlos Osorio y el atacante Javier Hernández los encargados de cerrar una herida que amenazaba con supurar durante todo el Mundial, este lunes, en el que el equipo tomó posesión de su cuartel general en Moscú.
Horas antes de que México abordara el avión que los trasladó de Copenhague a la capital rusa, tomó la palabra el máximo goleador histórico de la selección en un vídeo publicado en Facebook.

"La realidad fue que hubo una reunión, la cual se hizo para celebrar mi cumpleaños. Yo invité a todos los jugadores para que pudieran asistir", dijo 'Chicharito' Hernández, que cumplió 30 años el 1 de junio.
Un rosario de medias verdades se había iniciado una semana antes cuando medios mexicanos publicaron que ocho internacionales participaron en una fiesta privada con 30 mujeres. La noticia alcanzó dimensión internacional y se convirtió en una de los escándalos previos al Mundial.

"Responsabilizarse"

"Haber aclarado esta situación sirve mucho al grupo especialmente porque salió de ellos. Veo al grupo muy fuerte, hemos tenido diferentes charlas, no solo por esa situación", declaró Osorio ya en Moscú.
"Como seres humanos acertamos y erramos, hay que responsabilizarse de las cosas y de las decisiones que tomamos", añadió el DT colombiano minutos después de que el equipo llegara al centro de entrenamiento de Novogorsk, donde dormirá y entrenará, recinto habitual del Dinamo de Moscú, en el noroeste de la capital rusa.

"Si algo está claro con los muchachos, es que como seres humanos acertamos y erramos, hay que responsabilizarse de las cosas y de las decisiones que tomamos. Y aprender de ellas, somos un grupo. Si se equivoca uno, lo corregimos entre todos", añadió el colombiano.

Osorio, muy criticado por la afición mexicana debido a su tendencia a los cambios de posición y las rotaciones, hizo además un balance de su ciclo de casi 50 partidos con el Tri.

"Llego mucho más fuerte, ha sido una experiencia muy enriquecedora, extraordinaria... Esta selección produce todo tipo de emociones. Las polémicas, las controversias y todo lo demás me han fortalecido, enriquecido y enseñado muchas cosas de cómo gestionar una selección", señaló.

El Tri tomó el avión en Copenhague para aterrizar a las 13.30 hora local en el aeropuerto internacional de Sheremetievo.

Allí se subieron al autobús oficial del Mundial, de color azul y con la inscripción '¡Hechos en México, hechos para la victoria!', que les transportó a un complejo blindado, situado entre verdes colinas, alejado del caótico anillo circulatorio de la capital.

Un gran escudo de la federación y el eslogan creado para el Mundial, 'Nada nos detiene', fueron colocados en la sede del Dinamo. México se hospedará a unos 200 metros de la selección rusa, por lo que las medidas de seguridad son máximas en un barrio tranquilo, de mansiones y avenidas arboladas.

"We are the champions"

El autobús llegó al recinto y los jugadores salieron por la puerta trasera mientras que el cuerpo técnico y demás miembros de la expedición formaban un casual escudo que impedía a los medios ver con claridad a los jugadores.

Bajo los acordes del "We are the champions", de Queen, ¿buen augurio o maldición?, desfiló toda la plantilla, antes de asistir a una exhibición de bailes tradicionales y degustar un dulce típico.

Comentarios