27 de junio 2023 - 5:03hs

El agua de OSE con altos contenidos de sodio y cloruros está afectando varios bolsillos, no solo ha aumentado la demanda de agua embotellada –que en el marco de la emergencia hídrica fue exonerada de impuestos por el gobierno–, sino también ha hecho mella en un negocio vinculado con la estética, el de las peluquerías.

Algunos tratamientos capilares duran menos que antes por la mayor cantidad de sodio que tiene el agua de OSE en Montevideo y el Área Metropolitana; el pelo sufre más daño que antes y eso provocó que algunos clientes opten por dejar de elegir algunos tratamientos o productos, o prefieran comprar más productos de hidratación, y otros, incluso, lleven sus propias botellas de agua a la peluquería.

El estilista Diego Alfonso, aseguró a Café & Negocios que la salinidad del agua ha “perjudicado un montón” al negocio de las peluquerías, principalmente porque se afectó la venta de los productos libres de sulfatos y sodio que antes de esta situación “eran los caballitos de batalla”.

Las ventas que subieron

Algunas ventas como las de ampollas o productos de hidratación aumentaron, porque los clientes buscan mitigar el efecto que deja el agua de OSE en sus cabellos. Productos de reparación son de los más buscados, coincidieron los estilistas.

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Sofía Allende, titular de Sofía Estilista, comentó que muchas clientas están optando por hacerse más baños de crema y de color para “mantener un tono neutralizado y sacar el tono opaco oxidado que les fue quedando del agua”, y hay quienes piden “productos más fuertes” para hacerle frente al frizz, un problema que el aumento de sodio en el agua impulsó.

Según dijo esta estilista, algunas clientas le han preguntado si ha cambiado los productos utilizados, porque los tratamientos como de coloración duran menos, “y no, es todo a consecuencia del agua”, remarcó.

Alfonso contó que en su salón hay quienes llevan sus botellas de agua para el último enjuague, “para tener el pelo más suave”.

¿Cuál es el efecto de la sal?

Martín Elgue, director de Elgue Hair Studio, explicó que el agua salada genera más porosidad en el pelo, porque abre las cutículas y así el cabello “se siente más áspero”.

Cuando un pelo pasa por un tratamiento de coloración, el mismo fuerza la apertura de las cutículas, “para sacar pigmento”, detalló. Por eso, quien tiene tinta en el cabello y se lava con agua con sal potencia esa apertura, y por eso los tratamientos como las mascarillas o la hidrocauterización, que normalmente ayudan a cerrar la cutícula para sellar el color, tener el cabello más suave, bajar el frizz y hacer que la luz refracte diferente y por ende dé más brillo, duran menos que de costumbre.

Elgue ha notado una baja considerable en la frecuencia de los tratamientos de ese estilo desde que hay problemas con el agua de OSE, porque mientras antes los resultados duraban tres o cuatro meses, ahora duran la mitad del tiempo. Antes su salón hacía hasta cinco hidrocauterizaciones por día, y ahora una o dos. Lo mismo pasa con el brushing progresivo.

Residuos del agua vs decoloración

Hace un tiempo, antes de que surgieran los problemas de abastecimiento de agua potable y el suministro de OSE comenzara a tener más sodio, Andrea Olivera, integrante de la peluquería y spa Utopía, inició una investigación consultando a sus clientas para descubrir qué efectos tenía el agua sobre la salud del cabello. Así fue que descubrió que la contaminación del agua hace que las decoloraciones duren menos y que los reflejos tiendan a un color verdoso.

“Hace unos años que hay mucho residuo de cloro, metales y cobre en el agua, y eso genera que algunos pelos (principalmente) los finitos y decolorados, se gasten mucho más rápido. Los residuos deshidratan la fibra que ya está vacía por la decoloración y por algún tema químico (los reflejos) tienden al color verde”, comentó, y aseguró que tiempo atrás clientas de zonas como el Prado o Ciudad de la Costa tenían ese problema.

Por eso, al momento de hacer mechas recomienda realizar un tratamiento desintoxicante de metales, con hidratación y nutrición; además, utilizar un filtro de agua en la ducha, ya que, si bien no elimina la sal, “ayuda a que el agua salga un poco más limpia”.

Algunos de los “síntomas” de una menor calidad de agua potable son que el pelo se quiebra mucho y que el lavado no es 100% completo, dijo. “En el cuero cabelludo quedan residuos, el pelo se engrasa más, dura menos tiempo limpio y se reseca un montón”, aseguró Olivera. Varias de sus clientas han presentado una mayor caída del cabello y otras también picazón, lo que tiene que ver con esos residuos.

Tips para un mejor lavado

Olivera y Alfonso coincidieron en que una buena forma de hacerle frente a esta situación y tener una mejor limpieza es aplicar primero el acondicionador en los largos, dejarlo actuar y luego lavar con shampoo las raíces del pelo.

La estilista Virginia Bascans, agregó que, ya sea para cabellos naturales como para los tratados químicamente, lo más recomendable es tener lavados más cortos y más seguidos, para "ayudar a que los metales se barran y no queden depositados en la cutícula de nuestros cabellos". Y, particularmente para aquellos cabellos tratados con químicos, como con tintas o alisados, "es indispensable tratarlos con productos profesionales".

 

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