A continuación, un resumen de la entrevista que Lorena Ponce de León mantuvo para la última edición de Café y Negocios de este 2021, que ya se va.
Programa Sembrando
¿Cómo le fue a Sembrando este año?
Estamos muy contentos de haber podido cumplir con el objetivo de llegar a los 19 departamentos. La descentralización es nuestra meta principal. Pensamos en este programa junto a Andrea Bellolio —directora ejecutiva de Sembrando— para poder llegar a aquellos emprendedores del país, porque ellos no tienen tantas herramientas para dirigirse a las distintas instituciones que se dedican a ayudar emprendedores.
Uno de los datos que tuvimos en cuenta es que en el país hay alrededor de 140 organizaciones que ayudan a estos proyectos y que el 80% están concentradas en Montevideo.
Uno de los mensajes a transmitir es que debemos aprender a levantarnos después de equivocarnos: los emprendedores se equivocan mucho antes de tener éxito. Por eso, siempre hay que mirar para adelante, hay que tener mucha fuerza porque, seguro, lo mejor está por venir.
¿Cómo afectó la pandemia?
No nos dejó seguir el itinerario como lo teníamos pautado por las reuniones presenciales en los departamentos. Sin embargo, las reuniones a distancia nos permitieron efectivizar los tiempos y dedicarle más a estos proyectos. Para este año, ya pudimos concretar las visitas a los emprendedores en todos los departamentos.
En cuanto a los proyectos: uno puede emprender por necesidad o por gusto. En el primer caso, muchos iniciaron su emprendimiento porque se habían quedado sin trabajo. Otros, ya lo tenían además de su trabajo tradicional y los potenciaron por la misma razón.
Hubo gente que se adaptó muy fácil a este contexto. De todas las crisis aprendemos algo: creo que los emprendedores nos hicimos de una eficiencia de trabajo.
También pudimos hacer una alianza con Grupo Disco. Hoy, 95 productos de nuestros emprendedores se venden en 11 sucursales de estos supermercados. Además, en Nuevo Centro Shopping tenemos un piso con stands temáticos que van cambiando, donde nuestros emprendedores pueden vender. Las propuestas van desde labiales hasta licores y chocolates, la idea es ir cambiando la temática cada determinado tiempo.
También pudimos crear el sistema de becas para las capacitaciones.
¿Cómo funciona Sembrando?
En este momento tenemos 252 mentores voluntarios —personas especializadas en marketing o áreas afines— que nos brindan una hora por mes para guiar a los emprendedores tanto incipientes como consolidados. A estos últimos, desde Sembrando se les ofrece potenciarlos y modernizarse.
Las mentorías están apoyadas por la Universidad de la Empresa, la Universidad ORT y el LATU, por ejemplo.
Este año hicimos 160 tutorías, que se transformarán en 200 para el año que viene. Además, en cada departamento vamos haciendo talleres y conferencias con personas de diferentes especialidades y emprendedores de cada ciudad. Llegamos a tener más de 10.300 participantes.
Después, los acercamos a las distintas organizaciones (públicas o privadas), como la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) o la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Son las encargadas de hacerles el seguimiento, nosotros somos como una punta de lanza.
Ayudamos a pulir esa idea que tiene la persona para que su emprendimiento se logre concretar. Muchos no se consideran emprendedores, aunque lo sean. Y en ese despertar intentamos después agregar valor, con tecnología y conocimiento.
Es por eso que también brindamos cursos de capacitación. A mí me gusta repetir un dicho campero: “Quien no sabe es como que no ve”, porque cuando uno se va dando cuenta todo lo que le falta por saber, se va dando cuenta lo grande que es el mundo y todo lo que puede llegar a aprender.
¿Cómo son las capacitaciones que brinda Sembrando?
Uruguay tiene una muy buena preparación para las profesiones y carreras, lo que está muy bien, pero no nos preparan para salir a vender eso y para salir a instalar ese producto o ese servicio. Ese es un debe que tenemos como sociedad y es un trabajo que tenemos que desarrollar.
Eso es un poco el trabajo que hacemos. Es decir, incentivar a que se junte, a que se haga, “dense cuenta de que con lo que tienen pueden hacer lo propio”, decimos.
Este año logramos capacitar a 1.400 alumnos: otorgamos 600 becas de programación junior —hasta el momento entre 430 y 470 lograron su diploma—, 400 para capacitación de inglés comercial y otras 400 para redes sociales. En los últimos dos cursos, el 100% ya obtuvo su certificado. Para el año que viene buscamos mejorar estos números.
Los cursos se realizan con el apoyo de BIOS, el BID, Manpower, la Unión Europea y la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay.
Sembrando llegó a las cárceles
En el marco de Sembrando Nuestra Huerta se celebró un acuerdo de cooperación con BBVA y Huerta en Casa con el objetivo de capacitar en los centros de Penitenciaría de Cerro Largo, Tacuarembó, Paysandú, Rocha, Canelones y Montevideo, promoviendo la conciencia de cultivo y autogestión de alimentos saludables.
Sembrando Nuestra Huerta “surge con la intención de promover conciencia de cultivo y autogestión de alimentos saludables haciendo uso de espacios comunes y favoreciendo la participación ciudadana”. La iniciativa se llevó a cabo con el apoyo del banco BBVA y Huerta en Casa.
El objetivo es llegar a la capacitación en los centros penitenciarios del país, con el fin de “promover la conciencia de cultivo y autogestión de alimentos saludables”.
Actualmente, las huertas del programa Sembrando se encuentran en la Unidad número 4 “Santiago Vazquez” (ex Comcar), en el departamento de Montevideo; en la Unidad 16, en Paysandú; la 22 en Rocha; la 17 de Lavalleja; la 15 de Cerro Largo; Colonia Berro (INISA) de Canelones y en la 26 de Tacuarembó. Para el año que viene se planea llegar a más cárceles del país, según confirmó Lorena Ponce de León a El Observador.
¿Le quedó algún objetivo pendiente de estos dos años?
La verdad es que hicimos muchas cosas que no puedo creer. Pero siempre queda algo por hacer. Además, yo también trabajo, así que me siento muy satisfecha.
¿Cómo reparte el tiempo?
Es un desafío. Los lunes, viernes y sábados trabajo como paisajista y los martes, miércoles y jueves me dedico 100% a Sembrando, voluntaria y honorariamente para mi país.
Uruguay en la Expo Dubái
Sembrando
Lorena Ponce de León con Reem Al Hashimi, en los Emiratos Árabes Unidos
Sembrando participó de la Expo Dubái con productos, ¿Cómo fue la experiencia?
Impresionante. Llevamos cuchillería, guasquería, bolsos y alhajas con amatistas, elaborados por 13 emprendimientos nacionales. Pero esto fue un pretexto para que nos conocieran. Podríamos venderles mucho más a los Emiratos Árabes Unidos, sobre todo alimentos, como carne, lácteos o arroz. Creo que no estamos aprovechando esa oportunidad, porque se trata de un mercado muy grande. Tuve una charla muy larga con la ministra de Estado para la Cooperación Internacional y directora general de Expo Dubái, Reem Al Hashimi, y quedamos de seguir en contacto porque se interesó mucho por Uruguay.
Por supuesto que el país tiene sus propios organismos para exportar, como Uruguay XXI y Cancillería, pero la idea era mostrar que Uruguay es un excelente productor de alimentos de primera necesidad, pero también de productos elaborados como el dulce de leche, la miel o el aceite de oliva.
¿Cómo se gestó la idea del video en la feria que se viralizó?
Una vez por día llaman a la delegación de un país para abrir la puerta de la feria. Ese día le tocó a la delegación de Uruguay abrir la puerta de la Sustentabilidad, me sentí muy orgullosa de representar a mi país.
El video es hecho por la organización y se divulga por toda la feria, por lo que pudimos darle visibilidad a Uruguay.
Sembrando
Cuchillos elaborados por emprendedores, en el stand de Uruguay en la Expo de Dubái
El viaje a Dubái
Sobre el financiamiento del viaje a Dubái, que generó cuestionamientos, Ponce de León especificó que el pasaje hasta Catar fue financiado por Presidencia, ya que se trató de una visita del presidente Lacalle Pou, en la que ella integró la delegación oficial. La resolución, firmada el 19 de noviembre por el prosecretario de Presidencia, Rodrigo Ferrés, otorgó US$ 11.930 para la misión oficial en la que se encontraba Ponce de León.
“El pasaje aéreo de Catar a Dubái fue pagado de mi bolsillo, al igual que el costo del trayecto Dubái-Montevideo; ambos en clase turista”, dijo Ponce de León, quien agregó que se hizo cargo de los costos por dos noches de alojamiento.
Señaló que su estadía en los Emiratos Árabes Unidos, anfitrión en la feria internacional, y los gastos asociados fueron financiados por la organización de Expo Dubái.