Los inversores exigen hoy mayores tasas de interés para los títulos uruguayos, en la medida en que las perspectivas del mercado global de renta fija dieron un vuelco en línea con el discurso de las autoridades estadounidenses, que permite prever una desactivación progresiva de las medidas de impulso monetario. Al mismo tiempo, los títulos en unidades indexadas enfrentan la incertidumbre de un mercado cambiario a nivel local más turbulento, debido a los cambios recientemente anunciados por el gobierno en materia de política monetaria.
El precio promedio de los bonos globales uruguayos emitidos en dólares bajó 7,4% desde el máximo en un año registrado el 2 de mayo, hace poco más de un mes, según el índice Ibvmbg de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM). En lo que va del año, los títulos acumulan una baja de 6,9% y de esa manera, dejaron atrás la espectacular escalada de 2012, cuando los globales cerraron con un precio promedio 13,9% más alto que el año anterior.
El cambio en las expectativas respecto a la liquidez global explicaron buena parte de la reciente caída en el precio de los títulos uruguayos. Si bien todavía falta para ver el fin de la era del dinero barato, se están empezando a dar los primeros movimientos de política para normalizar la política monetaria en Estados Unidos.
En las últimas semanas, el debate entorno a la desactivación de algunas medidas de estímulo monetario en Estados Unidos se avivó. Las autoridades sostienen que, si la principal economía sigue en la senda de la recuperación, reducirán en los próximos meses las compras de bonos del Tesoro y activos respaldados por hipotecas de parte de la Reserva Federal –se especula con que sea en el último trimestre del año–, lo que reducirá el ritmo de expansión de la cantidad de dólares que circulan por el mundo, apuntalando su valor respecto al resto de las monedas. Ese cambio en las expectativas hizo que la tasa de mercado a 10 años de los títulos estadounidenses pegara un salto desde 1,62% el 2 de mayo a 2,17% al cierre del mes, su nivel más alto en 13 meses.
Los bonos estadounidenses son considerados activos libres de riesgo por el mercado. Una suba de su rendimiento lleva a que los inversores exijan un premio mayor por los títulos considerados riesgosos, como los uruguayos. Es así que la tasa que pagan los títulos soberanos de Uruguay en moneda extranjera pasaron de un interés a 10 años de 3,25% a 4,2%, desde el 2 de mayo, según la curva de rendimientos de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa).
Bonos en UI
Los bonos nominados en unidades indexadas, en tanto, parecían inmunes a la suba de tasas a nivel global y mantuvieron sus precios récord. Pero dos semanas más tarde que en los bonos en dólares, la caída en los precios de los títulos indexados llegó, desatada por la creciente volatilidad en el mercado cambiario local.
El índice precios de los títulos soberanos uruguayos emitidos en unidades indexadas, realizado por Bevsa, acumula una caída de 2,2%, desde su máximo registrado el 21 de mayo. De todas maneras, los precios todavía siguen 3% por encima de los valores de cierre de 2012. La reciente caída, que frenó un importante ciclo alcista de los bonos en UI, se debió a la fuerte suba del dólar frente al peso, de 9,3% respecto al 14 de mayo. Más que la suba puntual del tipo de cambio, lo que explicó la caída de precio en los títulos de deuda es el cambio en las perspectivas ante el rumor, primero, de un paquete de medidas por parte del gobierno y luego, por su anuncio oficial la semana pasada.
Las medidas anunciadas la semana pasada por el gobierno, de un aumento en el encaje a no residentes de los títulos emitidos por el Banco Central, de 40% a 50%, y la aplicación de ese régimen para los títulos del Tesoro, limitarán el ingreso de capitales especulativos. Al mismo tiempo, el ajuste en los instrumentos de política monetaria –a partir de junio pasará de fijar una tasa de interés de referencia a anunciar un ritmo de crecimiento de la cantidad de dinero en circulación–, traerá aparejado un incremento en el riesgo asociado a la compra de títulos en pesos.
Eso se debe a que la fijación de los agregados monetarios es una régimen menos amigable con el mercado financiero porque, entre otras cosas, agrega mayor incertidumbre sobre las proyecciones de tipo de cambio a futuro y por lo tanto, aumenta el riesgo de los inversores a la hora de calacular la rentabilidad esperada en dólares por la adquisición de títulos en pesos indexados.