Los mayas no dejaron escrita la fecha del fin del mundo, pero aunque lo hiciesen sin querer, sí que nos contaron cómo podía ser el fin de una civilización. Los problemas que provocaron el ocaso del mundo maya habían comenzado casi cuatro siglos antes del hundimiento, hacia el año 660. Las prósperas ciudades mayas, que se habían multiplicado durante un largo periodo de lluvias abundantes que comenzó hacia 440, empezaron a sufrir las consecuencias de un descenso continuo de las precipitaciones.
Los mayas sí dejaron escrito su fin del mundo
La comparación entre registros climáticos y eventos históricos muestra la importancia de la meteorología en el ascenso y caída de la civilización maya