Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
10 de julio de 2011 21:31 hs

El 8 de marzo de 2006 el director técnico Óscar Washington Tabárez presentó su proyecto y días después aquellas ideas que había comunicado en conferencia de prensa fueron presentadas a los jugadores. Debía existir un compromiso. Una forma de conducirse. Aceptar una manera de manejar al grupo. Costó, hubo caídas, alegrías y tristezas. Pero se llegó a transitar por el camino indicado.
“Quiero que sepan qué es la selección, que van como privilegiados y que lo devuelvan con ganas y orgullo. Que sepan el por qué de las cosas que hay en el ámbito de los niños, antes había espejos, se trasmitía eso, pero cambió. Todo se acerca de manera programada y ser realistas de esto. Si uno mira una foto de las selecciones juveniles verán que hay un gran porcentaje de jugadores que no sabemos quiénes son, debemos atender a los dos. Esto es imprescindible e impostergable. No estamos muy bien pero podemos estar peor, no vengo con soluciones mágicas”, expresó el conductor del combinado aquel día de marzo.Y luego apuntó a otros puntos: “Es fundamental que los jugadores sepan lo que es la selección, a la que llegan como privilegiados a nutrirse, y que le devuelvan con creces lo mejor de cada uno”.
Presentadas las bases, elaboró una primera lista que se dio a conocer el 3 de mayo de ese mismo año. De aquella nómina inicial quedan apenas cinco sobrevivientes. Por diferentes circunstancias, apenas cinco lograron permanecer al paso del tiempo y se convirtieron en los referentes, los espejos y en aquellos encargados de transmitir un mística y una forma de pensar y manejarse.
Los cinco reflejan el tipo de juego al que apuntó el Maestro desde aquella primera vez. Seriedad, profesionalismo, dedicación, entrega y perfil bajo. Uno es el capitán, otro el segundo encargado de lucir la cinta, el tercero es sinónimo de entrega y brindar soluciones. Es palabra escuchada dentro del plantel. Y el último es la cara distinta, el que brinda otro tipo de cosas a un grupo.
Diego Lugano, Diego Pérez, Diego Forlán, Andrés Scotti y Sebastián Abreu fueron los únicos capaces de sobrevivir al paso del tiempo y permanecen como bastiones del proceso de Tabárez al frente del combinado. Cada uno en los suyo, cada uno desde su lugar.

Sebastián Abreu
Delantero
Se trata de un líder carismático, aporta desde otro lado, desde el buen humor. Autor del gol que en el repechaje llevó a Uruguay al Mundial. Metió a la celeste en cuartos de Sudáfrica 2010 picando un penal.

Diego Pérez
Volante
Jugador de Tabárez. El DT se identificó con su forma de jugar y de manejarse desde un primer momento. Ante la duda, el Ruso juega. Ordenado, aplicado, hombre serio.

Andrés Scotti
Zaguero
Es escuchado por los jóvenes en el grupo por su forma de proceder y manejarse en todos los aspectos de su carrera. Profesional al máximo. Referencia a la hora de hablar conlos dirigentes.

Diego Forlán
Delantero
Es líder, al igual que Abreu, pero desde otro ángulo, el futbolístico. Tabárez se apoyó en sus condiciones y supo llevarlo. Lo rodeó. Un dato: hace más de ocho años que concentra con Lugano.

Diego Lugano
Zaguero
Capitán desde el inicio. Fue en quien el Maestro se apoyó para transmitir sus ideas y su forma de conducirse. Llevó adelante un forma de comandar al equipo sin mala cara.

EO Clips

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos