Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
10 de septiembre de 2011 21:34 hs

Por su tripulación, al Negra se lo conoce como el barco de los uruguayos. Aunque el dueño, Juan Ball, sea argentino y aunque este año contrataron a un táctico italiano. Y por sus conquistas, la náutica nacional expande su orgullo y prestigio a la clase que está de moda en Sudamérica: el Soto 40.

El pasado fin de semana, el barco que timonea Nicolás González ganó por segundo año consecutivo la Mitsubishi Saling Cup. Este torneo se disputó en tres etapas en aguas de Brasil: Ilhablea, Buzios y Río de Janeiro. Los uruguayos se impusieron en las dos primeras y fueron segundos en la restante para proclamarse campeones.

“Fue un torneo distinto al del año pasado que ganamos en la último regata de la última etapa. Ahora vencimos de punta a punta”, dijo González a El Observador.

El torneo tuvo 14 barcos (en 2010 fueron nueve) y un nivel increíble: estuvo nuevamente Torben Grael –máximo ganador de medallas de yachting en Juegos Olímpicos–, muchos europeos y los argentinos de Matador que corren hace 10 años en Europa. Pero el Negra fue imparable. Parte de ese secreto fue la contratación del italiano Francesco Bruni como táctico, lugar que ocupaba antes Pablo Defazio.

“Cuando armamos la temporada quería a uno de los 10 mejores tácticos del mundo. Hablé con algunos pero me decidí por Francesco porque habla español y siente el yachting como nosotros: se enoja, se estresa, sintoniza nuestra misma energía y es súper profesional”, dijo González. “En poco tiempo pulió a cada uno en su puesto y con detalles nos hizo mejorar. Nos pasaron cosas increíbles como largar pasados en una regata y llegar terceros. Con 14 barcos solo con Francesco se puede conseguir eso”, explicó González.

A tal punto llega la profesionalización de este grupo de uruguayos que para la última etapa contrataron a otro táctico. “En Río ese rol lo tiene que ejercer un locatario. Y contratamos a Lars Grael (hermano de Torben)”, contó González. Lars Grael es una institución del deporte de Brasil. Hace unos años, navegando en un catamarán, una lancha –conducida por un hombre en estado de ebriedad– le pasó por arriba y sufrió la amputación de una pierna. Así y todo sigue en competencia y realizando campañas olímpicas. Un orgullo extra para el Negra.

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos