La conquista del grado inversor por parte de Uruguay puso el tema sobre la mesa. Cada uno de los actores políticos que desfilaron en primera fila por la conducción económica se atribuyó el mérito, para él y los suyos, de haber restablecido la confianza de los mercados financieros. El gobierno fue categórico al señalar que nada habría sido posible de no ser por el giro de timón que dio la izquierda cuando asumió el gobierno en 2005. Sin embargo, ¿hubo un cambio de rumbo, un ajuste en las coordenadas o la economía siguió en piloto automático?
Más continuidad que cambios en política para lograr grado inversor
La gestión frenteamplista se atribuye el mérito de una transformación económica exitosa