19 de junio 2015 - 5:00hs

El Teatro Alianza arrancó el año con un gran regreso, como fue la vuelta de Roberto Jones a los escenarios con La memoria de Borges, que se presenta todos los miércoles y jueves a las 21 horas. Por si fuera poco, ese teatro redobló la apuesta los mismos días y en el mismo horario programando en otra de sus salas el retorno de uno de los espectáculos más esperados de la última década: El viento entre los álamos.

Solo los nombres de sus intérpretes son motivo suficiente para ir: Pepe Vázquez, Julio Calcagno y Jorge Bolani, tres de los más grandes actores uruguayos. Los mismos compartieron cartel en este espectáculo en 2005 cuando formaban parte de la Comedia Nacional, antes de que se retiraran a los 70 años según establece la normativa de la Intendencia de Montevideo (IMM).

El primero en retirarse fue Calcagno, quien en la actualidad tiene 78 años; luego llegó el turno de Vázquez en 2011. Mientras tanto, ambos esperaban a que su amigo Bolani se jubilara del elenco estable de la IMM para poder volver a hacer la obra que tantas satisfacciones les había dado. El tiempo pasó y finalmente el actor de Whisky se retiró de la Comedia Nacional el año pasado. Las cartas ya estaban echadas y el regreso se convirtió en realidad: El viento entre los álamos los estaba esperando, como un buen vino que mejora con los años.

Más noticias
El retorno se hizo esperar pero valió la pena, porque la obra es una master class de teatro, además de un espectáculo hilarante. Dirigida con la mano siempre impecable de Mario Ferreira, la obra del autor francés Gérald Sibleyras retrata a tres veteranos de la primera guerra mundial, quienes se encuentran todas las tardes en una terraza del asilo en el que residen.

Se trata de una comedia que se estrenó en 2003, traducida en 2005 por Tom Stoppard al inglés bajo el nombre de Heroes, que el francés escribió después de descubrir que en su país muchos veteranos de la guerra llegaban a vivir durante décadas en casas de retiro.

Trío demoledor

El título de la obra alude a la vista que tienen los protagonistas desde la terraza y al vaivén que genera el viento entre esos árboles lejanos, vistos por ellos con una mezcla de admiración y odio, como si ese movimiento fuera la vida que ven pasar a lo lejos, pero conscientes de que intentar atraparla es tan tentador como riesgoso.

Con una escenografía formada por nubes en movimiento, que a primera vista puede hacerlos ver como tres residentes del cielo, la presencia omnipresente de la muerte, la soledad y la caducidad productiva pueden hacer pensar que El viento entre los álamos es una obra sombría. Pero no es así.

Con un gran texto de Sibleyras y de traducción de Laura Masello, la obra retrata de manera tragicómica las nimiedades alrededor de la que estos tres veteranos construyen su existencia. Es así que los que seguramente fueron bravíos combatientes durante sus años en el ejército, pasan las tardes de manera adolescente criticando a sus compañeros y a las monjas que los cuidan y custodian, fantaseando con las pocas mujeres que trabajan en el asilo, discutiendo sobre la inquietante presencia de un perro de piedra o fantaseando con una excursión hacia los álamos que en el fondo saben que es imposible.

El intercambio actoral entre el trío es demoledor y prueba de ello fue el festival de risas que ofreció el público. Vázquez se luce en el rol de un veterano cascarrabias, al que llena de matices y ternura, personaje que es el más nuevo en el asilo y que a pesar de ostentar la mejor forma física de los tres es el que más miedo tiene a salir.

Calcagno, quien también actúa con Vázquez en la obra dirigida por Jorge Denevi Miedos privados en lugares públicos, desarmó a los asistentes con sus desopilantes improvisaciones y su manejo de la ironía, abriendo el juego a sus compañeros que, como él, se mostraron totalmente descontracturados durante la función. El intérprete tiene el rol de un veterano con 25 años en el asilo, quien encuentra un escape a la monotonía deslumbrándose por las niñas de un colegio de señoritas cercano.

Lo de Bolani es hilarante, con su fraseo calmo y ceremonial y un trabajo corporal de antología. El actor, que también actúa en una obra dirigida por Denevi, Los elegidos, en el Teatro Alianza, interpreta a un veterano que está obsesionado con que una de las monjas lo va a matar porque nació el mismo día que otro interno. A causa de que tiene un obús clavado en la cabeza sufre mareos, desmayos constantes y tiene dificultades para caminar. "Me dio un ataque. Tengo la sensación de que me están dando cada vez más seguido", es su frase latiguillo y el público estalla de risa.

Aunque las actuaciones son en gran medida lo que hace este espectáculo memorable, también hay que destacar el texto de Sibleyras, que logra hacer reír con temas como la vejez, la proximidad de la muerte y el absurdo de la vida, de una manera que recuerda a Esperando a Godot, de Samuel Beckett.

"¿Qué vamos a hacer allá arriba?", se pregunta uno de ellos hacia el final de la obra mientras observa los álamos, consciente de que en el único mundo en el que todavía encajan es el de aquella pequeña y soleada terraza.

Temas:

El viento entre los álamos Bolani Calcagno Teatro Comedia Nacional

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos