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Mayor competencia por delante para la carne uruguaya

Brasil vuelve oficialmente al mercado chino y va por Estados Unidos, los dos principales mercados de exportación para el sector cárnico uruguayo, tanto que hacia allí fue el 61% de lo exportado este año

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05 de junio de 2015 a las 05:00

Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

En abril Uruguay logró el mayo volumen de colocación de carne de la historia en el mercado de China. En un solo mes fueron enviadas más de 15 mil toneladas de carne. En mayo se suman por primera vez en la historia cuatro meses consecutivos exportando más de 10 mil toneladas. Es por lejos el principal destino para la carne uruguaya y el que más aumentó sus compras respecto a 2014. Pero un hipotético festejo debe venir acompañado por preocupación. Brasil logró el acceso al mercado cárnico chino y quiere abrochar un segundo semestre a todo trapo con la luz verde para volver a EEUU. Se trata de dos mercados que en lo que va del año concentraron algo más del 61% del volumen exportado por Uruguay. En abril las exportaciones de carne vacuna de Uruguay a EEUU marcaron el nivel más alto desde 2007. Desde la industria frigorífica advierten que el mercado chino ya está más especulativo a la espera de ver las cartas de los vendedores brasileños. Las ventas de mayo fueron menores que las de abril.

Carne vacuna
Tras la visita del primer ministro de China Li Keqiang a Brasil, este mes se llegará probablemente a 26 plantas frigoríficas brasileñas habilitadas para exportar carne vacuna a China. En la tercera semana de mayo Beijing confirmó el esperado regreso de Brasil al mercado chino tras la suspensión en 2012 por un caso de vaca loca en Paraná. Fueron autorizadas en primera instancia ocho plantas de los tres principales grupos exportadores (JBS, Marfrig y Minerva). Si bien la carne brasileña entraba a China por el llamado canal gris de Hong Kong, esto implica costos adicionales y está más expuesto a medidas discrecionales.

El regreso brasileño a China se da en el año en que Uruguay se posiciona como el mayor abastecedor del gigante asiático a través del canal formal, con la expectativa cierta de superar a Australia, algo que viene sucediendo en lo que va de este año; por primera vez Uruguay es el principal abastecedor de carne de China, pero no es claro que eso vaya a perdurar. La confirmación ya le puso ruido al mercado. Los importadores chinos comienzan a especular con lo que sucederá con la carne brasileña y eso altera las referencias de valores, dijo a Blasina y Asociados Daniel Castiglioni, director de Castitrading SA desde China, donde opera. Agregó que se espera que la competencia sea más fuerte fundamentalmente en los cortes delanteros. El mayor precio obtenido en venta de carne a China fue en noviembre, a US$ 3.466 por tonelada. En este año el precio no despega de US$ 3.000.

"Quieren comenzar a posicionarse con la carne de este origen. Por eso están priorizando la compra de carne de Brasil. Debido a esto muchas empresas han puesto una pausa a sus compras de carne uruguaya. Principalmente por una especulación de baja de precios debido a tener un nuevo jugador en el mercado", señaló el broker. Opinó que tomará un par de semanas ver qué sucede y que se termine la especulación.

Brasil corre con ventaja desde dos puntas al menos respecto a Uruguay. Una claramente es su escala. Por un lado, dispone de un stock vacuno que crece fuertemente desde hace cinco años a una tasa promedio de 3% y marcará un nuevo máximo histórico en 2015. Alcanzará las 218,6 millones de cabezas de acuerdo a proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por si sigla en inglés), con lo que superará en 18 veces a la población bovina uruguaya, que este año sobrepasará los 12 millones de animales según el Instituto Plan Agropecuario y también será récord. Por otro, se encuentra el tamaño y alcance global de las empresas habilitadas a vender al mercado asiático y que podrían exportar al norteamericano en caso de lograr la entrada.

El otro factor que opera a su favor es el movimiento cambiario. La mayor depreciación del real ante la divisa norteamericana determina una producción más competitiva en comparación a Uruguay. En lo que va del año la relación peso uruguayo-real en promedio fue de 8,7 a 1, mientras que la media para 2010-2014 se ubicó en 10,6. Para que se retorne a este último nivel, el dólar en Uruguay debería aumentar a $ 33.

La depreciación del real se ha reflejado en las cotizaciones de los ganados. Contrariamente al año pasado –cuando prácticamente el valor del novillo brasileño superó continuamente al uruguayo–, en 2015 la mayor suba del dólar aquel país condujo a que a partir de fines de febrero se invirtiera la relación. Con US$ 3,16/kg el novillo brasileño terminó el mes pasado alrededor de 10 centavos por abajo del uruguayo. La caída en los precios internos que, estacionalmente, se da desde mediados de abril también ha contribuido a esta tendencia. De acuerdo a datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) el novillo comenzó el año en R$ 9,87/kg y alcanzó un máximo histórico de R$ 10,28 el 20 de abril. Luego, la tendencia ha sido descendente, y mayo terminó en R$ 10 con lo que acumuló cinco semanas consecutivas a la baja.

Carne vacuna

Gastón Scayola, vicepresidente del Frigorífico San Jacinto, comentó que "los volúmenes de Brasil a China no se tendrían que incrementar significativamente, pero podrían aumentar un poco porque la ventaja de entrar directamente le da un sentido de carne fiable e inocua, que es lo que actualmente están buscando los consumidores chinos. Es un privilegio que gana".

Sin embargo, resaltó que es el precio la variable que podría verse más afectada. Los que exportan a través de Hong Kong tienen un costo adicional que al entrar directamente al mercado chino desaparece. "Ahora la carne brasileña puede entrar directo. En caso de que adopte una campaña agresiva, decida sacrificar esa ganancia y vender incluso más barato, sí nos perjudicaría", agregó Scayola. Mayo terminó con una tonelada de carne vacuna uruguaya a China cotizando en aproximadamente US$ 3.000, al igual que en los dos meses anteriores. Comparado al año pasado, la suba es de alrededor de U$S 100 por tonelada.

Más allá de los riesgos, el industrial puntualizó que es optimista y que considera que en China hay mercado para todos. "Tampoco veo que sea crítico para Uruguay porque ya estuvimos varios años solos compitiendo con Australia y Nueva Zelanda y nos posicionamos, entonces una ventaja ya tenemos", dijo.

En cambio, nota una posible mayor complicación es en el mercado de EEUU. Si bien ese país importa grandes volúmenes, la saturación de su mercado es más rápida. Asimismo, la presencia de las gigantes brasileñas allí supera a la de cualquiera uruguaya. Pero, dijo Scayola, el sector cárnico uruguayo está trabajando con dicho destino desde hace tiempo y tiene antecedentes y una reputación que lo respaldan.

Se encienden algunas luces amarillas para el sector cárnico uruguayo en un contexto exterior más desafiante. El caballo de batalla parece volver a ser la trazabilidad. Ningún otro país puede igualar la diferenciación del producto y promoción que aporta dicha identificación animal, y Uruguay deberá aferrarse a ello.

Stock, producción y exportación al alza en EEUU

Además de Brasil, la atención de los países exportadores de carne –incluyendo a Uruguay– también la concentra la recuperación del sector ganadero norteamericano. Para este año el USDA prevé que el stock bovino trepe a 91,9 millones de reses, el mayor desde 2010, y se ubique 4% por encima de los 88,5 millones que en 2013 marcaron el mínimo histórico en su serie que comienza en 1960. Este año será el segundo consecutivo en el que las existencias estadounidenses vacunas y las uruguayas crezcan a la vez. Aunque, la tasa de incremento interanual en Estados Unidos prácticamente duplicará a la de Uruguay.

Detrás de ello se encuentra el maíz barato y la retención de hembras, que se refleja en los números de faena. Para las vacas la faena será la menor de los últimos 10 años con un nivel de 5,3 millones y caerá por cuarta vez consecutiva ubicándose 2,5% abajo del nivel de 2014.

Si bien Estados Unidos encamina la recomposición de su rodeo, no lo logrará de forma inmediata. Está lejos de los 97 millones del año 2000.

Según el reporte de oferta y demanda del USDA de mayo, la producción de carne vacuna rondará las 11,01 millones de toneladas, 10.000 más que el año pasado. Y para 2016 se espera que trepe a 11,1 millones impulsada por una buena producción de terneros, que terminará sosteniendo crecientes entradas a feedlots y carcasas más pesadas. Para 2015 se estima un aumento de 1,2% en la producción de terneros, hasta los 34,3 millones.

En 2015 las exportaciones estadounidenses de carne vacuna llegarán a 1,116 millones de toneladas, 4,4% menos que el año anterior.

Para 2016 se proyecta un total de ventas externas por 1,138 millones de toneladas, un crecimiento de 2%. En tanto, las importaciones en 2016 caerían 9,5% a 1,279 millones de toneladas desde los 1,413 millones previstos para este año.


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