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Mentiras, desprolijidades y ocultamiento en el caso del niño muerto en el inflable, según la fiscal

Fossati pidió el procesamiento sin prisión por homicidio culposo del dueño del local, de los padres que organizaron el cumpleaños y de una animadora

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24 de abril de 2018 a las 18:35

Luciano "no fue debidamente cuidado, fue enrollado en el interior al momento del último desinflado del castillo, su presencia no fue advertida, posiblemente por el color de su remera (roja) que se podría haber camuflado con la del efecto del igual color, permaneció allí durante más de una hora, y fue retirado del interior muerto". Con esas palabras se pronunció la fiscal penal Gabriela Fossati en el dictamen por el que pidió procesar sin prisión al dueño del local de fiestas, a su hermano, a una animadora y a los padres del niño que organizó el cumpleaños en el que Luciano Silveira de 5 años murió asfixiado por un castillo inflable, el 9 de diciembre de 2016. La fiscal pidió procesar a los implicados por homicidio culposo y al hermano del dueño del local por encubrimiento, a quien acusó de ocultar la existencia de filmaciones.

Para todos los imputados por la Fiscalía, Fossati pidió al juez aplicarles como pena sustitutiva de la prisión la tarea de servicios comunitarios en un área hospitalaria que atienda a niños con problemas de epilepsia y/o autismo por un período no inferior a cuatro meses.

Además pidió formar un presumario para indagar a los policías que llevaron a cabo la investigación y que, a su juicio, cometieron "desprolijidades" "agravando la angustia de los padres" de Luciano, y remitir al juzgado de Adolescentes al animador que al momento del hecho tenía 17 años para que se pronuncie su responsabilidad.

Luciano fue encontrado muerto el 9 de diciembre de 2016 luego de que concurriera al cumpleaños de un amigo que se realizó en un salón de fiestas del Parque Batlle. Cuando terminó la fiesta y su padre llegó a buscarlo nadie lo encontraba. Finalmente, su cuerpo fue encontrado envuelto en el castillo inflable que había sido enrollado una hora antes. A partir de allí se inició un investigación de oficio que llevó a la fiscal a pedir los procesamientos sobre los que ahora debe dirimir un juez.


"Los indagados faltaron reiteradas veces a la verdad, ocultaron información (filmaciones, indicar quien extrajo al niño del interior y en qué condiciones), obstaculizaron la efectividad de la indagatoria..." Fiscal Gabriela Fossati

La fiscal señaló que "los indagados faltaron reiteradas veces a la verdad, ocultaron información (filmaciones, indicar quien extrajo al niño del interior y en qué condiciones), obstaculizaron la efectividad de la indagatoria, mutaron de manera coordinada sus testimonios a lo largo de la investigación procurando desligarse de responsabilidad, no demostraron empatía ninguna con los dolidos padres (víctimas) y, fundamentalmente, no atendieron en debida forma a Luciano, no lo cuidaron, no le procuraron asistencia médica pese a necesitarla, no se comunicaron con sus padres para que concurrieran a retirarlo y lo expusieron a las condiciones de riesgo que en definitiva determinaron su muerte".

Al dueño del local de fiestas lo responsabilizó de "desaparecer" prueba y al hermano de "estorbar las investigaciones" para que su hermano pudiera "sustraerse de la persecución de la justicia y/o eludir su castigo".

"Intención de obstaculizar el esclarecimiento de los hechos"

Según la fiscal, como parte de esas mentiras, el dueño del salón informó varias veces a la autoridad policial que las cámaras "no grababan, lo que claramente no era verdad". "Las cámaras sí grababan y él las utilizaba para monitorear el interior", apuntó. Agregó que se trata de una persona joven que maneja la tecnología "y que reiteró en tres oportunidades la misma mentira".


A juicio de Fossati existió una intención de "obstaculizar el esclarecimiento del hecho", al omitir la entrega de horas de filmación y entregar solo parte cuando ya no era posible recabarla directamente de la empresa de seguridad, debido a que después de un tiempo se borran.

También, se omitió informar "quien había extraído el cuerpito", "lo que hubiera permitido una rápida resolución del tema y a los padres del niño iniciar el proceso de duelo (que claramente no han podido hacer por la gravedad del accionar de todos los involucrados luego del fallecimiento de su pequeño hijo)".

La fiscal tomó el caso luego de que apareciera una filmación, en diciembre de 2017, antes habían intervenido otros fiscales. Un año después de ocurrida la tragedia, a través de esa filmación aportada por la empresa encargada del sistema de cámaras del salón, la Dirección Criminalística del Departamento de Planimetría constató que, al ser encontrado arrollado dentro del castillo inflable, el cuerpo de Luciano estaba sin ropa interior de la cintura para abajo.

Sobre ese punto la fiscal estimó que según su opinión el niño "se encontraba con su ropa puesta". "No obstante, dadas las conclusiones contrarias que surge de prueba testimonial y pericial, que se trata exclusivamente de una apreciación personal, y con la finalidad primordial de darles tranquilidad a los padres en este punto tan sensible y relevante, se deberá procurarán más elementos útiles para acreditar totalmente dicha circunstancia".

La epilepsia "era conocida"

Luciano era epiléptico y sus padres no informaron a los padres del cumpleaños de la enfermedad, pero Fossati mencionó que la enfermedad de Luciano "era conocida por todos los padres del colegio", y era referencia de los grupos de padres de Whatsapp. "Incluso, el domingo anterior al cumpleaños, debió retirarse de la fiesta escolar por no encontrarse del todo bien, lo que fue comunicado a todos los presentes, entre los que se encontraban el matrimonio", señaló.

"Los indagados pretenden trasladar su descuido a causas vinculadas con la enfermedad del niño y/o en que el niño ingresó por sus medios al castillo desinflado, lo que, por lo que se señaló, carece de todo sustento". Fiscal Gabriela Fossati

Según dijeron sus padres en marzo a El Observador el niño "tenía una vida absolutamente normal" y la fiscal adhirió a esa teoría basada en lo que indicaron el médico tratante y la forense. Por el contrario, dijo que "los indagados pretenden trasladar su descuido a causas vinculadas con la enfermedad del niño y/o en que el niño ingresó por sus medios al castillo desinflado, lo que, por lo que se señaló, carece de todo sustento".

Sobre la enfermedad, la fiscal señaló que si bien la medicación que recibía causaba somnolencia, la indicación médica era que tuviera una vida normal de niño. La médico forense hizo la autopsia al niño e indicó que no puede llegar a un diagnóstico de que hubiera tenido una crisis epiléptica y que la asfixia pudo ser consecuencia de haber permanecido en el juego.

No lo cuidaron

La fiscal entendió que "los adultos que debieron responder por su bienestar no le prestaron los cuidados debidos durante la fiesta no obstante ser notorio que algo le pasaba y que tenía un decaimiento general. No se le brindó asistencia médica ni se llamó a sus padres para que lo retiraran".

En su dictamen Fossati afirmó que "en algún momento del festejo comenzó a sentirse decaído, manteniéndose pasivo, quieto, adormilado, no participando de las actividades junto a sus compañeritos, situación que no fue atendida en forma por quienes debían cuidarlo -los padres anfitriones y los responsables del emprendimiento comercial-".

"En determinado momento estuvo caído en la cama elástica, boca abajo, inmóvil, durante momentos con amiguitos saltando junto él, en otros solo; siempre en la misma posición, sin que nadie lo notara. Por su postura se percibe que no se trataba de un juego. No puede determinarse si se encontraba desmayado o dormido", dijo.

La fiscal también señaló que cuando se procedió a desinflar el castillo no se alejó a los niños, ni se realizó un conteo de los que allí jugaban, "sin asegurarse que todos hubieran salido de manera ordenada, sin la atención necesaria, dejando a Luciano "olvidado dentro". Incluso afirmó que durante el proceso de quitar el aire del mismo, varios niños (más de 9) saltaban sobre el efecto, llamándole la atención su cuerpo, por lo que algunos lo tocaban por arriba el material del juego, una niña hacía "caballito" y otra "equilibrio" sobre su cuerpito, mientras que otras procuraban buscar en el interior para verificar de que se trataba el bulto que les llamaba la atención.

"Durante el proceso de quitar el aire del mismo, varios niños (más de 9) saltaban sobre el efecto, llamándole la atención su cuerpo, por lo que algunos lo tocaban por arriba el material del juego, una niña hacía "caballito" y otra "equilibrio" sobre su cuerpito, mientras que otras procuraban buscar en el interior para verificar de que se trataba el bulto que les llamaba la atención". Fiscal Gabriela Fossati

"Lo cierto es que no pudo reaccionar, fue enrollado en su interior y allí permaneció durante más de una hora, mientras sus compañeritos realizaban actividades de baile en el salón con animadores y algunos adultos, y algunos saltaban sobre el inflable arrollado", advirtió Fossati.

"En suma, se invitaron alrededor de 35 niños y nadie se sentía obligado a cuidarlos", concluyó la fiscal y agregó que "luego de apreciar el caos y el desorden de la maniobra del desinflado se llega al convencimiento de que cualquiera de los invitados pudo ser otra víctima".

"Desprolijidades policiales"

La fiscal mencionó que "inequívocas desprolijidades por parte de quien realizó la dirección de la actuación policial, han complejizado la averiguación del hecho, agravando la angustia de los padres de Luciano".

Entre esas desprolijidades mencionó que el comisario que intervino se conformó con la respuesta de de que no sabía si las cámaras funcionaban. "Alegó que le corresponde a Policía Científica tratar de recuperar las filmaciones cuando es notorio que era tarea suya", afirmó Fossati.

También mencionó que en el cumpleaños se encontraban dos funcionarios policiales, por ser amigos de los anfitriones, uno de ellos fotógrafo de Policía Científica, "quienes no habrían preservado la escena en debida forma (...) lo que fue determinante para que Policía Científica no informara de los indicios movilizados previamente".

Precedente

Andrés Ojeda, abogado de los padres del niño que organizó el cumpleaños junto a Fernando Posada, dijo a El Observador que este dictamen fiscal sienta "un precedente muy grave". "Señores padres, a partir de ahora sepan que si invitan a un niño al cumpleaños de su hijo, van a ser garantes solidarios de todo lo que le pase a los niños".

"Tenemos una discrepancia fuerte por como está imputado el homicidio culposo. Se está pasando por encima de los criterios, la responsabilidad culposa tiene límites. Es como si yo tuviera una empresas de camiones y un empleado alcoholizado atropella a cinco niños, penalmente por la muerte de los niños responde el que toma y maneja, no el dueño de la empresa", explicó.

Además, dijo que le parece de "mal gusto" la medida de trabajar con niños epiléptico, "Nada más lejos de estos padre de ser insensibles", señaló y agregó que colaboraron en todo lo que pudieron y siempre estuvieron disponibles.

El abogado de la familia de Luciano, Pablo Sosa, dijo a El Observador que aunque esperaba que alguno de los pedidos de procesamiento fuera con prisión –los delitos imputados son excarcelables-, en relación al dictamen de la fiscal, "puede ser criticable o no, pero en definitiva no deja de ser por homicidio culposo". Sosa agregó que en lo conceptual y en la fundamentación coincide con la vista de Fossati, ya que entiende que el delito puede ser por acción u omisión, y en este caso se cumplió la segunda.

En relación a los pedidos de prisión, Sosa sostuvo que existieron distintos grados de responsabilidad.
"Está claro que en relación al acceso a las filmaciones, no existe ninguna explicación razonable que permitan entender por qué razones no se agregaron todas las filmaciones si realmente no se tenía responsabilidad. Lamentablemente se fue por otro camino, lo que lleva a que hoy se pretenda imputar responsabilidades penales", dijo.

"Aquí no solamente hubo irregularidades, sino que hubo ocultamiento de prueba. Existió un homicidio que todavía no se aclaró y sigue presente el dolor indescriptible de los padres de Luciano", concluyó.

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