La futura jefa de Estado, de 54 años, concentra "todos los pecados capitales en Chile" por ser mujer, socialista, separada y agnóstica, según ironizó ella durante la campaña electoral.
Verónica Michelle Bachelet Jeria nació el 29 de septiembre de 1951 en Santiago y jamás pensó en sus años juveniles que algún día podría llegar a ser la primera presidenta de Chile, donde la población femenina conquistó el derecho a voto sólo en 1949.
Su padre, colaborador del gobierno del socialista Salvador Allende, falleció por torturas en prisión después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, y ello marcó la vida de la nueva jefa de Estado.
A pocos días del golpe, la joven y sus compañeros de partido se organizaron para apoyar a los perseguidos y, desde la clandestinidad, ejercer oposición al pinochetismo.
"Me separaron de mi madre. Me empezaron a interrogar. Me torturaron... me cuesta recordar, como que se me bloquearon los malos recuerdos. Pero lo mío no fue nada al lado de lo que sufrieron otros", dijo en una entrevista.Tras ser liberadas, madre e hija viajaron exiliadas a Australia y luego a la República Democrática Alemana, donde prosiguió su carrera de Medicina en la Humboldt Universitat, de Berlín.
También retomó la actividad política, trabajó por el retorno a la democracia y colaboró con organizaciones no gubernamentales que entregaban asistencia a hijos de torturados y desaparecidos.
En 1997 realizó otro en el Colegio Interamericano de Defensa, en Washington, especialización que le permitió incorporarse a su regreso como asesora del ministerio de Defensa.
En enero de 2002, Lagos la nombró ministra de Defensa. En poco tiempo, Bachelet tomó el mando, y sin rencores ni debilidades, se ganó el respeto de los militares.
En octubre de 2004 dejó sus responsabilidades ministeriales para dedicarse de lleno a la candidatura.
Tras el último debate televisivo con Piñera, en el que según las encuestas resultó ganadora, sus posibilidades de triunfo se consolidaron, lo que se vio reflejado en las elecciones de hoy, como la primera mujer presidenta de Chile.
Sin embargo, el palacio de La Moneda, sede de la Jefatura del Estado chileno, la espera en marzo próximo, cuando asuma su nuevo e histórico cargo.
(EFE)