Checho fue testigo cuando Juan Ramón Carrasco se acostó a tomar sol en el banco de suplentes de Belvedere en pleno partido. Se fumaba un cigarrito con Jorge Fossati luego de los partidos. Comía las tortas fritas que hacía el Lucho Romero en la utilería.
Checho fue compinche cuando debió serlo. Aprendió del compromiso de Fernando Morena, que le preguntaba si había cobrado. De ese libro abierto que es Pedro Larroque. Y del espíritu ganador del Vasco Aguirregaray.
Miguel Rosa, el hombre que vio a Carrasco tirarse a tomar sol en pleno partido
Los recuerdos del exfisioterapeuta de River que añora al club y fue testigo de la particular dieta de Púa y los regalos de Fabián O'Neill