Miles de docentes llegados de diversas provincias argentinas comenzaron a concentrarse este miércoles en Buenos Aires para reclamar, en medio de una huelga nacional, una negociación en todo el país para conseguir aumentos salariales.
"Nosotros estamos dispuestos a dialogar... ahora... si no hay diálogo evidentemente las medidas de fuerza se van a suceder y el conflicto se va a agravar", señaló en declaraciones al canal de noticias TN.
La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) exige la apertura de negociaciones salariales -conocidas como paritarias- en todo el ámbito nacional -pese a que la educación es una competencia provincial- y aumentos del 35% para compensar el efecto de la elevada inflación.
Respecto a esta situación, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, dijo hoy en declaraciones a Radio La Red que el gobierno nacional "va a dialogar" con los gremios docentes "cuando se culminen los paros y se cierren las paritarias provinciales" y aclaró que no habrá una negociación salarial nacional porque no es la Nación la que paga los salarios.
"Plan Maestr@"
El jerarca recordó el plan presentado el martes por el presidente, Mauricio Macri, que integra un proyecto de ley denominado "Plan Maestr@" que fue articulado junto a ministros de Educación de varias provincias y que deberá ser aprobado por el Congreso.
La iniciativa plantea 108 objetivos, 11 de ellos prioritarios, como el de garantizar la educación inicial a partir de los tres años, que para 2026 disminuya un 70% el abandono escolar o que para 2021 no haya estudiantes de secundaria en el nivel más bajo en ninguna materia.
Bullrich señaló que este plan ya fue presentado a los gremios y que el gobierno espera sus "comentarios y críticas" al respecto.
Sobre la multitudinaria marcha de los docentes, Bullrich pidió "trabajar juntos para cambiar la realidad de la educación
argentina" y destacó el esfuerzo del gobierno y los 24 ejecutivos provinciales que quieren "cambiar la realidad" del sistema educativo argentino.
Esta movilización integra las medidas de fuerza impulsadas por los sindicatos de docentes, que convocaron a jornadas de huelga general para los días 15, 16, 21 y 22 de marzo.
Es en la provincia de Buenos Aires donde se hizo más palpable el problema, ya que concentra la mayoría de habitantes del país, y donde el gobierno provincial y los sindicatos todavía no lograron llegar a un entendimiento, lo que provocó que las clases en la mayoría de escuelas lleven paralizadas 10 días.