El director de la Policía Nacional, Diego Fernández, emitió una resolución con la cual prohibió a todos los funcionarios policiales difundir a los medios de comunicación y las redes sociales información sobre operativos de seguridad. La medida surgió luego de que las autoridades constataran varios casos de agentes que ponían en riesgo algunos procedimientos al hacer público documentación confidencial, según dijeron a El Observador fuentes del Ministerio del Interior.
De acuerdo al documento, al que accedió El Observador, ningún policía podrá divulgar "información de cualquier naturaleza vinculada a procedimientos policiales que se lleven a cabo (registro fotográfico de personas, audios de comunicaciones radiales, etc.)", así como tampoco se permitirá que los efectivos tomen fotos con sus celulares mientras trabajan en un operativo o durante el horario de servicio.
Además, según la orden de servicio Nº 08/2020, con fecha del 21 de abril, se estableció la prohibición expresa de "tomar, publicar, difundir en redes sociales y/o cualquier medio de comunicación, imágenes, filmaciones, grabaciones de audio o información de cualquier índole que refiera a RRHH (armamento, vehículos, instalaciones y equipamiento policial".
Las fuentes ministeriales dijeron que si bien esas disposiciones ya existía desde hace tiempo, fue en las últimas semanas que se constataron varias "filtraciones". Hubo policías que difundieron en sus redes sociales "partes enteros de procedimientos", muchas veces "confidenciales", que han causado "profundo malestar en los fiscales", que son quienes dirigen las investigaciones penales.
"Ventilaban información secreta, reservada, como fotografías de muertos", señalaron las fuentes, quienes resaltaron la importancia de la circular, porque al difundirse datos de esas características, en ocasiones pueden "hacer caer" los operativos de seguridad.
Para quienes incumplan lo ordenado, pueden haber faltas leves, como la suspensión durante algunos días, hasta la expulsión de los policías.
La resolución también se emitió días después de que un grupo de vecinos de Malvín Norte denunciara en la Institución Nacional de Derechos Humanos que fueron víctimas de presunto abuso policial.
Entre los materiales que recogieron algunas de las víctimas, organizados en torno al referente vecinal Javier Techera, hay un video en el que aparece un hombre al que una voz le obliga a repetir que "en Malvín manda la (Guardia) Republicana".