Antes de iniciar el tramo más álgido de la negociación de cara al Presupuesto quinquenal y con un clima educativo que de antemano aparece bastante agitado, la ministra de Educación, María Julia Muñoz, intentó ayer poner paños fríos a la tensa relación que hasta ahora ha mantenido con los sindicatos de docentes.
En una reunión que sostuvo en la tarde de ayer con las autoridades del Codicen y de los consejos desconcentrados de la ANEP (Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente), así como con representantes de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU), Muñoz aclaró el rol que cumplirá el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) en el nuevo gobierno y tranquilizó a los sindicatos, que desde hace meses cuestionan su proceder, por entender que viola la autonomía de la ANEP.
El episodio que se llevó las mayores críticas fue la designación de las autoridades de los consejos desconcentrados, que según establece la ley de Educación los debe elegir el Codicen. Sin embargo, en la presente administración dichos nombramientos los realizó la ministra y se conocieron en diciembre, incluso antes de que asumieran las nuevas autoridades del Codicen.
La situación terminó por molestar también a los representantes de los trabajadores en el Codicen, ya que al momento de ser votados estos nombres, no estaban al tanto de las designaciones. Así lo hizo saber la consejera Teresita Capurro cuando fundamentó su voto. "La autonomía del ente fue obviada por el Ministerio de Educación y Cultura al anunciar los nombres de los integrantes de educación en diciembre pasado, atribuyéndose potestades que no le corresponden", afirmó y agregó que esa actitud constituye "una desviación de poderes".
Ayer, los sindicatos aprovecharon la ocasión para blanquear esta situación y pidieron explicaciones a la jerarca. Según contó a El Observador la secretaria general de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), Elbia Pereira, ante ese planteo, Muñoz asumió que en algunas situaciones se pudo haber equivocado debido a "su inexperiencia".
Al respecto, el presidente del Codicen, Wilson Netto, dijo a El Observador que tanto las autoridades como los sindicatos están ante "un proceso de aprendizaje, donde cada cual está aprendiendo cual es su rol".
Pereira subrayó que en el encuentro quedó claro que "la autonomía de la ANEP tiene que ver con lo pedagógico, lo técnico y lo curricular" y la ministra se comprometió a respetarla.
Participación
Otro punto que estuvo en discusión y que dejó en paz a los sindicatos fue el de los mecanismos que se van a cumplir para alcanzar las metas que el presidente Tabaré Vázquez puso para su gobierno en materia educativa. Ellas son: que 100% de los jóvenes menores de 17 años estén dentro del sistema educativo para 2020, un egreso de 75% en bachillerato y la creación de un sistema integrado para la educación básica de tres a catorce años.
José Olivera, secretario general de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), manifestó a El Observador que la ministra "fue muy clara en esto". Según relató, la jerarca sostuvo que si bien el gobierno tiene algunas metas planteadas, la puesta en práctica de las políticas para alcanzarlas implicará la discusión de políticas concretas dentro de la ANEP, en respeto de su autonomía.
Según Olivera, se especificó que para esa discusión la ANEP tendrá que generar los espacios necesarios para que participen los distintos actores de la educación, entre ellos los propios docentes, y "no como aconteció en los últimos tiempos, donde te decían hay que hacer esto, hay que hacer lo otro".
Lo jurídico y lo político
Olivera explicó que la creación del ámbito de participación para discutir las herramientas no supone discutir las metas que propuso Vázquez, sino las políticas que supondrán su puesta en marcha. A su vez, Pereira recalcó que se reclamó un espacio de participación real, donde cada actor tenga claros sus roles. "Una cosa es lo jurídico y otra cosa lo político", afirmó.