¿Agricultura industrializada? ¿Grandes campos corporativos? ¿Grandes pools o inversores financistas?
Negocios de familia
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
¿Agricultura industrializada? ¿Grandes campos corporativos? ¿Grandes pools o inversores financistas?
Poco y nada de todo esto: en un reciente informe el Departamento de Agricultura de Estados Unidos da cuenta que los campos operados por familias (family farms) alcanzan el 97,6% de los establecimientos de campo norteamericano y explican el 85% del total facturado por el sector.
Avanzando un escalón más, vemos que el 87% de los establecimientos familiares, que explican el 57,6% de la producción total, tiene como principal operador al titular y su esposa/o.
Estas explotaciones familiares son responsables del 96% de los grandes cultivos como maíz, algodón, soja y trigo, así como también de idéntico porcentaje de los cerdos, aves y huevos.
Asimismo, explican el 62% de los productos de alto valor, como frutas y verduras, y del 75% de los tambos.
Por supuesto que hay campos en manos de consorcios de inversores, corporaciones, etcétera; pero vemos con toda nitidez que la enorme mayoría de la actividad agropecuaria es un negocio familiar.
El informe, además de las estadísticas informadas, menciona algunos valores que juegan un papel importante a la hora de las definiciones familiares: orgullo, compromiso y tradición.
Desde hace años medito sobre este tema en el sentido que en el campo “hay que estar”. Nada reemplaza a la fuerza que da que una familia luche unida para llevar una empresa adelante.