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No Te Va Gustar dejó sonar las canciones

La banda presentó su disco Suenan las alarmas en Landia con un extenso show de tres horas

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07 de agosto de 2017 a las 05:00

Mientras No Te Va Gustar preparaba el show que dio el sábado en Landia, su vocalista y guitarrista Emiliano Brancciari contó a El Observador que "el armado del repertorio después de nueve discos es complicado". El grupo se volvió a enfrentar al público uruguayo para presentar su novedad discográfica más reciente, Suenan las alarmas, pero ofreció además un repaso de sus 23 años de carrera con un maratónico espectáculo de tres horas de duración en el que tocaron 36 canciones y en el que todos sus discos estuvieron representados con al menos un tema.

Sobre las 21.30 las luces de la carpa donde se ubica el centro de espectáculos se apagaron y sonaron las alarmas. Un grupo de sirenas rojas y amarillas se encendieron en el escenario para dar paso a los nueve integrantes del grupo, que a lo largo de la noche tuvieron todos y cada uno su momento propio de destaque. Y el mundo me comió a mí, el tema que abre el nuevo disco, fue también el encargado de iniciar el show, en el que por su extensa duración, las canciones muchas veces eran tocadas una tras otra sin pausa.

Fue así que hasta el quinto tema no hubo un corte para que Brancciari saludara al público, en el que se presentaba la habitual variedad de espectadores que suele convocar la banda: grupos de amigos y amigas veinteañeros, familias completas con niños incluidos, parejas adultas, veteranos, grupos de adolescentes desesperados por hacer pogo y un grupo de visitantes argentinos que llegaron con sus banderas y las hicieron flamear directamente frente al escenario.

La primera mitad del show estuvo repartida entre el Suenan las alarmas y el séptimo disco de NTVG, El calor del pleno invierno, que fue el más representado de los trabajos anteriores de la banda. De ese segmento los puntos más memorables fueron Al vacío, que puso a saltar a todo Landia, Verte reír, que fue de las más cantadas por el público y que fue cruzada con un fragmento de Si me voy antes que vos de Jaime Roos en clave de reggae; y Mirarte a los ojos, momento en el que la banda recordó a Marcel Curutchet, el tecladista del grupo fallecido en 2012.

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Antes de una pausa de 15 minutos, NTVG se despachó con una seguidilla de tres canciones iniciada por Viento a favor para luego recibir a los primeros invitados: Alejandro Spuntone se sumó para cantar Tan lejos, mientras que Pablo Silvera de Once Tiros prestó su voz para Fuera de control.

La segunda mitad tuvo más presencia de los primeros discos de la banda, aunque el eje siguió siendo Suenan las alarmas, que fue tocado de forma íntegra. De hecho, fue una canción de este disco la que abrió la segunda parte, No deja de sonar, en la que cantó como invitado Pedro Dalton.

Uno de los momentos más fuertes del show fue Clara, en la que el público cantó de principio a fin. La balada murguera fue seguida por un bailable solo de percusión ejecutado por el baterista Diego Bartaburu y el percusionista Gonzalo Castex, auxiliados por el trombonista Denis Ramos y el tecladista Francisco Nasser. Tras eso llegó Desde que era un pibe, en la que los cinco integrantes de la banda de rap Dostrescinco fueron los encargados de la colaboración más energética de la noche, aunque un fallo en un micrófono manchó este momento, dejando las rimas de uno de los MC sin proyección.

Los otros invitados de la noche fueron los miembros del grupo Real Mariachi, que se sumaron para Los villanos, uno más de los nuevos temas. Las sirenas volvieron a prenderse para Guante blanco, así como unas luces rojas ubicadas dentro de unas alarmas de utilería ubicadas sobre y delante del escenario.

Déjame bailar
, Nada para ver y Te voy a llevar proporcionaron uno de los momentos más bailables del show, que ya llegaba a su fin. Tras un breve descanso, la banda volvió para un bis compuesto por Prendido fuego y Me cuesta creer. Fue entonces que, ya pasados 20 minutos de la media noche, Brancciari comenzó a tocar la ya clásica secuencia de los acordes sol y do novena que inicia No era cierto, coreada a gritos por el público que llenaba la carpa, y con la banda acompañada por Spuntone, Silvera y los Dostrescinco.

"Para nosotros el show en casa es el más difícil, nos pone muy ansiosos y nerviosos", dijo el cantante de NTVG en dos ocasiones al público. El resultado, a pesar de esos posibles nervios, fue potente y divertido, dejando de lado la extensa duración (que al margen del disfrute se hizo notar). El público recibió de brazos abiertos a la banda, en el probablemente haya sido su único show del año en Uruguay, y se llevó una dosis de No Te Va Gustar como para paliar la espera hasta su vuelta a casa.

Lo próximo de NTVG

La banda continuará su gira a fines de agosto con siete presentaciones en México, para luego recorrer Buenos Aires, Lima, Bogotá y el interior argentino.
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