La historia que esta mañana publicamos en Referí, que relata los difíciles momentos por los que está transcurriendo Sebastián Canobra, exfutbolista vicecampeón del mundo sub 17 con Uruguay en México 2011, que a sus 29 años se encuentra viviendo en situación de calle en Minas (Lavalleja), me impactó.
AFP
Fabián O'Neill
Fabián O’Neill, un mago con la pelota y millonario del fútbol, quien murió a los 49 años como consecuencia de los daños que el alcoholismo le provocó en su organismo, y luego de perder toda su fortuna.
AUF
José Luis Russo
José Luis “Pete” Russo, campeón juvenil de 1979 y figura de los años 1980, a quien lo ayudaron con un trabajo para que pudiera vivir en una pensión. Aquí está su historia.
O los casos de suicidios de futbolistas o exfutbolistas, que hicieron sonar las alarmas por el incremento en los últimos años y promovieron distintas acciones de instituciones y asociaciones vinculadas al fútbol.
Sobre eso quería contarte hoy. ¿Qué hacen Nacional y Peñarol con sus ídolos? ¿Cuál es el aporte del gobierno y de la Mutual de Futbolistas para ayudar a los exfutbolistas que están en situaciones críticas y cómo previenen para el futuro? ¿En qué quedó aquella movida solidaria, Nostálgicos del fútbol, que tuvo a Nelson Marcenaro (falleció en 2021) como promotor? ¿Qué hace el entorno del deporte sobre la salud mental?
Y, ¿qué fue de la vida de aquellos vicecampeones del mundo de 2011, que con 16 años sintieron que tocaban el cielo con las manos, y ahora a los 29 la fama del fútbol y los soñados millones de dólares los abandonaron y quedaron a la deriva?
¿Qué fue de aquella generación de 2011 vicecampeona del mundo?
La vida de los nuevos ricos del fútbol, los jugadores que llegaron a las grandes ligas y se transformaron en ídolos, es la que genera en los niños y adolescentes el deseo de repetir esas historias.
Lo que no saben es que solamente el 0,1% de los niños que juegan en el fútbol infantil llegan al profesionalismo y muchísimos menos a triunfar a nivel internacional.
A comienzos de este mes, uno de mis sobrinos, de 11 años, me sorprendió con una afirmación que seguramente vos escuchaste decenas de veces: “¡Tío! ¿Sabés qué voy a ser yo? Futbolista, para ser millonario”.
Eso fue el disparador para una charla, difícil de explicar, entre la inocencia y la fantasía de un niño de 11 años y la realidad.
Él, como tantos miles de uruguayos, que comprueban a diario los lujos en los que viven Luis Suárez, Edinson Cavani, Federico Valverde, Darwin Núñez, y otros tantos, que se hicieron millonarios jugando al fútbol. ¿Y por qué no podría creer que será capaz de lograrlo un niño de 11 años?
Lo que no saben es que a la sombra de esos pocos elegidos por el fútbol, hay miles de uruguayos y millones en el mundo, que sufren las consecuencias devastadoras de quienes no llegaron pero que abandonaron todo por el fútbol, incluidos estudios, familia y se embarcan en un proyecto de vida que los termina hundiendo en sus peores días.
¿Sabías que Sebastián Canobra era una promesa del fútbol en 2011?
Mirá en este video cómo lo recibieron en San Carlos luego del vicecampeonato del mundo. Los hicieron sentir cracks.
¿Sabías que cuando tenía 16 años era la promesa de Atenas de San Carlos, y que ocho años después el fútbol lo había abandonado sin formación y lo dejó atrapado en las adicciones?
Mascia y Gastón Silva en el Mundial sub 17 de 2011
¿Y que de aquella generación de 21 supuestos cracks vicecampeones del mundo que tenían 16 años o menos, solamente dos llegaron a la selección mayor, uno de ellos jugó 19 partidos y el otro solamente uno?
Por eso, para entender la responsabilidad que tenemos todos, desde mi lugar como comunicador, del tuyo como espectador o protagonistas del fútbol, y del rol que nos toca a cada uno en la sociedad, hice el ejercicio de repasar qué fue de la vida de aquellos chiquilines a quienes les hicieron creer que serían Suárez o Cavani.
Mirá este ejemplo: Mathías Cubero fue Guante de Oro del Mundial sub 17 de 2011. ¿Te acordás cómo lo recibieron en Montevideo? ¿Y las proyecciones sobre su futuro?
¿Dónde terminó Cubero? El exgolero de Cerro hizo su carrera en Uruguay, entre primera, segunda del fútbol profesional y primera división amateur. El año pasado atajó en Potencia, y en toda su vida deportiva solo tuvo una salida al exterior, al torneo de ascenso de Colombia, donde jugó un año.
Hay más casos de esa generación y quería compartir uno a uno para entender un poco más lo que les ocurrió a esos chiquilines de 16 años y qué fue lo poquito que finalmente les dio el fútbol.
Como te comenté, de esa generación solamente dos futbolistas llegaron a la selección mayor, Gastón Silva, que jugó 19 partidos entre 2014 y 2018, y Emiliano Velázquez, un partido en 2014.
El resto se quedó por el camino. Algunos ya se retiraron, y otros continúan en ligas menores o en el fútbol amateur.
¿Te acordás el negocio millonario que Peñarol hizo con Benfica por tres de los jugadores de esa selección llamados a ser figuras: Jim Morrison Varela, Elbio Álvarez y Juan San Martín? ¿Dónde terminaron? Los devoró el fútbol.
Este es el camino que recorrieron cada uno de los integrantes del plantel vicecampeón del mundo sub 17 de 2011, que quedaron encandilados por aquel Estadio Azteca con 99.000 espectadores que asistieron a la finalísima ante México:
Agustín Tabárez: su último registro es de 2017, en el fútbol del ascenso.
Ignacio Ratti: jugó en clubes del ascenso de Uruguay y llegó a EEUU, a Naples United, club semiprofesional de ese país.
Maximiliano Moreira: en 2018 llegó a Austria Klagenfurt y el último año jugó en Panserraikos de Grecia, equipos de tercer y cuarto orden del fútbol europeo. Después de ser vicecampeón del mundo, se fue libre de Nacional en 2015, en donde disputó 14 partidos, debutó en 2012 y jugó su último encuentro en 2013.
Leonardo País: compitió un año en el ascenso mexicano, otro en el brasileño y realizó el resto de su carrera en Uruguay. Fue de los más destacados de esa generación, pero no pudo trascender fronteras. Este año jugará en Chile.
Elbio Álvarez en 2016, cuando había retornado de Europa a Fénix
Elbio Álvarez: fue vendido como una de las grandes promesas de Peñarol a Benfica de Portugal, y se apagó rápido en el fútbol profesional.
Jim Morrison Varela: en 2013 Benfica lo compró en US$ 900.000. También lo devoró la máquina del fútbol. Este año juega en Real España de Honduras.
Jim Morrison Varela
Sergio Cortelezzi: en 2014 emigró al fútbol suizo para actuar en el ascenso. Desde entonces juega en equipos de tercer y cuarto orden de Europa. Esta temporada compite en el ascenso rumano.
Santiago Carrera: Su momento de mayor esplendor en el exterior fueron los dos partidos que jugó en Huracán, en la Liga Profesional Argentina, en 2015, el ascenso italiano y en El Salvador. En 2023 defendió a La Luz.
Alejandro Furia: desarrolló su carrera en clubes uruguayos de primera y de segunda. Desde 2019 recorre el fútbol amateur.
Juan San Martín: fue vendido en US$ 650.000 en enero de 2013, cuando jugaba en Peñarol. Desde entonces su carrera fue en franco declive, transitó el ascenso de Portugal y un semestre en Ecuador.
Guillermo Méndez: defendió a equipos menores de Bélgica, España y Argentina. Rentistas fue su último equipo el año pasado
Santiago Charamoni: se retiró en 2019, siempre en el ascenso y en Primera en Uruguay. Su ficha, valía US$ 200.000 en 2015.
Gianni Rodríguez
Gianni Rodríguez: en 2013 Benfica lo compró en US$ 800.000. Jugó en Portugal, Argentina, España, Venezuela y en 2023, con 28 años, defendió a Boston River.
Sebastián Canobra: su último registro es un club menor de Bélgica en 2018. Este domingo se conoció que vive en situación de calle en Minas.
Foto: Leonardo Carreño.
Velázquez en Nacional
Emiliano Velázquez: jugó en España, Portugal, Brasil y México. Desde el año pasado defiende a Nacional.
Leonardo Carreño
Gastón Silva en la selección mayor
Gastón Silva: jugó España, Italia, Argentina, México, actualmente defiende a Puebla.
Rodrigo Aguirre
También integraron aquella generación Rodrigo Aguirre, uno de los más destacados de aquellos adolescentes vicecampeones del mundo que actualmente juega en Monterrey, Guillermo De Amores, actualmente golero de Peñarol, y Juan Cruz Mascia una promesa que jugó en Nacional, pero nunca terminó de consolidar su crecimiento.
¿En qué quedó la obra de Marcenaro, Nostálgicos del Fútbol?
“Me escriben y me dicen: 'Nelson, jugué en Alto Perú muchos años. ¿Puedo pedir un surtido?' ¿Quién dijo o imaginó que este grupo es solo para los fenómenos? ¿Quién piensa que solo se ayuda a los que en el fútbol fueron conocidos? Que quede claro... todo aquel que precise tendrá nuestra ayuda. A veces hay, a veces no. Pero muchachos, no importa dónde jugaron y ni si jugaron... si podemos o si tenemos, ahí estaremos y vamos a tener y vamos a poder”. Esta frase pertenece a Nelson Marcenaro, campeón del mundo con Peñarol en 1982, en una charla que mantuvimos para Referí en 2016, cuando bajo la organización Nostálgicos del Fútbol, que el mismo creó, comenzó a ayudar a decenas de jugadores que no tenían para comer o que vivían en situaciones muy precarias.
Camilo dos Santos
Nelson Marcenaro
Marcenaro falleció en 2021, pero su legado continuó con Nostálgicos, ahora con personería jurídica. Esta organización, según me contó Dámaso Clavijo, sigue ayudando a 62 exjugadores a quienes asisten cada mes con alimentos.
Julio César “Cascarilla” Morales, Waldemar Victorino, Juan Vicente Morales, todos campeones del mundo, son solo algunos de los que recurrieron a esta ayuda, cuando en el final de sus vidas se encontraron en extremas condiciones.
El caso de Juan Vicente Morales, fue uno de los más notorios, cuando fue a vender su medalla de campeón del mundo para atender necesidades básicas.
Así lo explicó Marcenaro en ese momento: "Estaba tan desesperado que fue a ofrecer su medalla de campeón del mundo de 1982, en la feria. Le querían dar $ 7.000. ¿Sabés que hicimos? Juntamos el dinero y se lo dimos, para ayudarlo, y la medalla la pusimos a resguardo de 'Nostálgicos del fútbol', para que no se pierda y que quede ahí, en el fútbol".
Esta historia de 2016 cuenta más detalles sobre la obra de Marcenaro y esta de 2020 la vida del excampeón del mundo.
¿Qué hacen Nacional, Peñarol, el Gobierno y la Mutual de Futbolistas?
Tras salir a luz el caso de Canobra, el exfutbolista recibirá ayuda, pero, ¿qué hacen los clubes antes de que ocurran estas situaciones? ¿Cómo pueden prevenirlo? ¿Se puede? ¿Es un problema de la sociedad?
Desde 2009, con el nacimiento del programa Gol al Futuro, impulsado por el expresidente Tabaré Vázquez, el Gobierno puso a disposición de los jóvenes futbolistas herramientas para mejorar su preparación física, futbolística y mental, y establecieron como condición la obligación de que los adolescentes debían seguir estudiando para que los clubes recibieran asistencia de profesionales, indumentaria deportiva y pelotas.
¿Cuál fue el objetivo? Blindar a las nuevas generaciones.
Alejandro Sagasti, coordinador de programas especiales de la Secretaría Nacional del Deporte, explicó que actualmente Gol al Futuro trabaja con 6.000 futbolistas que están dentro del programa, que compiten a nivel de la AUF. Se trata jugadores de 34 clubes del fútbol masculino y 17 del femenino.
Contó que tienen un equipo de sicólogos del deporte, brindan talleres de salud mental, trabajan sobre la prevención de adicciones, y atienden la situación general y puntual de cada club y de cada futbolista.
Con talleres atacan la problemática de las drogas y sobre esta temática trabajan con los cuerpos médicos de los clubes.
“Siempre corremos de atrás”, dice Sagasti para resumir un concepto que resume lo que ocurre en Uruguay.
La Mutual de Futbolistas, con su programa Más Mutual, fue a fondo en un tema que sacudió los últimos años: la salud mental. El programa también abarca educación (los futbolistas vuelven a las aulas para terminar sus estudios) y acompañamiento a aquellos jugadores están por retirarse o se retiraron recientemente.
El programa de salud mental demandó convenios con hospitales y, según comentó el vicepresidente, Sergio Pérez, cada vez es más grande la demanda de los futbolistas, por lo que analizan de qué forma ampliarán este departamento o cómo atenderán lo que están pidiendo los jugadores en un tema tan delicado.
Foto: Leonardo Carreño.
La Mutual brinda las primeras ocho sesiones sin costo, luego los profesionales realizan un diagnóstico, y derivan a otros niveles de asistencia a quiénes lo necesitan o continúan brindando este servicio a aquellos que no pueden pagarlo.
La gremial ve con preocupación el tema de la salud mental en los futbolistas, y por esa razón cada año dedica más recursos para acompañar.
Nacional y Peñarol no tienen organizaciones que acompañen a sus exjugadores.
Peñarol tuvo una casa en 2018 en Villa Muñoz, impulsada por el dirigente Rodolfo Catino, que cerraron en la pandemia. Tenía como objetivo ser un lugar de encuentro para los exjugadores y también un espacio en el que pudieran recibir ayuda quienes lo necesitaban.
Nacional lanzó un proyecto en diciembre con el que brinda algunos beneficios a sus exjugadores campeones del mundo.
De todas formas, hay un flagelo que trabaja en silencio y que no mide sus consecuencias, que exige un trabajo a futuro, profundo y que, inexorablemente, necesita preparar al 99,9% de niños y adolescentes que sueñan con ser futbolistas profesionales, para que definitivamente puedan saber manejar el escenario más complejo: la frustración de no haber llegado a esos sueños y seguir triunfando en el día a día en el lugar que les toque dentro de la sociedad.