Los números reflejan un fenómeno global de achique de las hectáreas ganaderas por el avance de otras actividades y reiteran el desafío de la productividad si se quiere mantener o aumentar el nivel de una producción, que se sabe, será premiada por los mercados con un precio firme.
Los vacunos
El rodeo uruguayo se achicó por tercer año consecutivo, en un comportamiento que no por reiterado deja de tener aspectos resaltables y novedosos. Porque aunque el conjunto se achique, la fábrica de terneros logró crecer.
La cantidad de vacas de cría, subió en 42.557 animales, pasó de 3,87 a 3,92 millones y es la mayor cantidad de vientres desde 2008. La expansión es una buena señal de que se están entorando las vaquillonas más temprano. Porque no encuentra justificativo en una faena que en el año agrícola pasado fue relativamente abundante.
Además alienta la posibilidad de que el rodeo de vientres entorados vaya aumentando hasta ubicarse nuevamente por encima de los cuatro millones de cabezas, como ya estuvo entre 2002 y 2008.
Es un dato importante porque permite amortiguar lo que será una caída segura en la cantidad de terneros que Dicose cuente el año próximo.
Justamente en la población de terneros ocurrió un ascenso importante.
Significa un 13% de aumento respecto a las existencias de 2010 y un aumento importante también en términos absolutos ya que creció la producción en 295.869 animales, al pasar de 2,3 a 2,6 millones. Son los animales que se destetaron en este otoño y están pasando en esta primavera a ser novillitos de sobreaño.
Pero es un aumento que no se sostendrá. Porque es el resultado del entore con año Niño, en el verano 2009/2010. Animales nacidos en la primavera de 2010.
Pero en el entore pasado los resultados no fueron tan satisfactorios. La sequía manda en los resultados de la cría. Por lo tanto lo que se ganó este año en parte se perderá en el que viene, cuando de los 2,6 millones la producción seguramente pase a 2,4 millones.
Pero en el presente, el rodeo dio un paso más en el cambio de composición de larga data. La población de vacas de cría y terneros es 60% del total de vacunos. Y esa proporción crecerá algo más, porque también seguirá la tendencia a una disminución en la población de novillos de más de dos años y de vacas de invernada.
Eso no ocurrió este año, en el que ambas categorías tuvieron un crecimiento leve. Es el último efecto de una buena parición en 2008. Pero también una advertencia en cuanto a que esa parición, de 2,8 millones de terneros es difícil de repetir.
En la reciente conferencia realizada por INIA La Estanzuela sobre el menú de la cría se generó una interesante polémica. ¿Está en ascenso o está en descenso la cantidad de terneros? (ver nota aparte).
El futuro dará la respuesta. Pero en cualquier escenario, lograr un aumento en la oferta de ganado que llega a la industria frigorífica es de fundamental importancia y por eso el aumento en el complejo vacas de cría/terneros es una señal auspiciosa& para el mediano plazo.
Desde el mercado llegan otras señales que van en el mismo sentido. La diferencia de precios entre las categorías macho y hembra se hacen cada vez menores. El premio creciente a los vientres, ya sea vacas preñadas, vaquillonas o terneras muestra que el mercado reclama más animales y establece las señales para que eso se concrete. Pero con menos área y clima inestable, la señal de mercado es difícil de traducir en los hechos.
Las categorías que tienen un fuerte descenso son las que están cumpliendo dos años y que en el momento de tomar los datos son categorizadas como novillos y vaquillonas de uno a dos años. Ambas descienden en forma muy marcada. Las vaquillonas caen 16% y los novillitos lo hacen 21%.
Eso significa que, por un lado, los invernadores y los frigoríficos tendrán problemas de abastecimiento durante 2012.
Por otro, que el crecimiento del rodeo de vacas de cría será dificultoso el año próximo y sólo sería posible con una restricción fuerte en la oferta de vacas para faena.
El descenso se explica por la baja producción de terneros del año anterior y por la exportación en pie. Justamente la diferencia entre el 21% de caída en machos y el 16% que caen las hembras es adjudicable a la controvertida operativa en pie.
También cae la población de novillos y vaquillonas de más de dos años en 5% cada categoría. De nuevo, restricciones en la oferta de animales para frigoríficos, invernadores y feedloteros, por un lado y poca reposición de vientres para los rodeos de cría por otro.
Los datos de faena son coincidentes con la señal que tiene el rodeo en su conjunto. La entrada de vientres a frigoríficos va en gradual descenso. La intención de generar más terneros está. La faena de vacas ha caído en lo que va del año 21% respecto al año pasado, mientras que la de novillos subió 10%. Y a pesar de la muy fluida venta de toros, muchos se han conservado en los rodeos. La faena de toros va cayendo en 2011 un 23%.
Los ovinos
En el stock ovino la caída persiste e incluye -a diferencia de los vacunos- a las ovejas de cría. También caen las borregas de dos a cuatro dientes, los borregos diente de leche, los corderos. Curiosamente, lo que aumenta son los capones, una categoría que obviamente no ayuda a que la majada crezca en el futuro.
La buena parición de esta primavera puede ayudar a amortiguar el impacto de la persistente reducción de la majada y sus vientres.
Pero la recuperación parece necesitar precios más altos de los que están consiguiendo la carne y la lana para traducirse en un aumento poblacional.
En el caso de los ovinos, la faena mostró una tendencia decreciente este año pero lo que está ocurriendo tras la esquila parece indicar un afloje en la intención de retener que fue muy fuerte en 2010.
La faena de ovinos durante este mes es 18% mayor a la del año pasado y eso incluye a las ovejas, cuya faena tiene un aumento de 14% en este mes. Venía un 35% debajo de la del año pasado hasta setiembre.
Este Dicose mostró descenso en vacunos y ovinos. Esta situación se da por segundo año consecutivo. En el 2012, el dato de vacunos volverá a bajar por una menor oferta de terneros que difícilmente se pueda ver compensada por el descenso en la faena. En el caso de los ovinos, puede empezar la recuperación. Pero eso dependerá de la actitud que tengan los productores.
Número más o número menos, está claro que tanto en vacunos como en ovinos, los problemas de ambas cadenas agroindustriales no provienen de la demanda, sino de lo escaso de la oferta.
El stock de 2012
Los datos de existencias permiten proyectar la ganadería hacia delante. Por ejemplo, el año próximo los animales de sobre año serán relativamente abundantes.
El dato de este año de novillitos y vaquillonas tendrá un crecimiento de por lo menos 15%. Por otro lado es casi seguro que retornará la tendencia a la baja en los novillos de más de tres años que pueden quedar, tal vez definitivamente, por debajo de 500 mil animales.
Lo mismo puede decirse de las vacas de invernada. En descenso. En el conjunto los vacunos serán 10,75 millones aproximadamente, la cifra más baja desde 2001.
Los ovinos, intentarán empezar a dar vuelta una tendencia declinante que los tiene con la población más baja desde que se llevan registros.
Más o menos terneros
Aunque la tendencia levemente declinante del rodeo vacuno parece difícil de cuestionar, el panorama admite varios puntos de vista respecto a los terneros. Puede pasar que en un rodeo más reducido, pero con más participación relativa de vientres y una mejora en los índices de procreo, la producción de terneros lograra crecer.
En la jornada de INIA El menú de la invernada surgieron ambos puntos de vista. Daniel de Mattos, asesor de la Sociedad de Criadores de Hereford, postula que la producción crece. A favor de ese argumento puede decirse que hasta 2002 Uruguay nunca logró producir 2,3 millones de terneros y desde ese año permanece por encima de esa referencia.
En una mirada de más corto plazo, la producción que alcanzó un pico de 2,79 millones en 2008 no ha estado cerca de repetir esa cifra. Bajó a 2,75 millones en 2009 y cayó a 2,33 en 2010. Y aunque en este Dicose recupera a 2,6 millones, volverá a caer a 2,4 millones en 2012, de acuerdo a la cifra de vacas entoradas y a los diagnósticos de preñez de INIA y el MGAP.
Lo importante es la producción de terneros destetados de 2013 que se juega en este entore. Con un rodeo de vacas en 3,9 millones para 2012 y un destete que llegara a 72%, la producción de terneros podría llegar a 2,8 e igualar el récord de 2008. Que el crecimiento por ahora posible se consolidara en los años siguientes daría la razón a la hipótesis de Daniel de Mattos.