La FIFA y las autoridades locales brasileñas aseguraron que "funcionaron todos los protocolos de seguridad ante la invasión de la sala de prensa del estadio Maracaná por parte de 87 aficionados chilenos", según la agencia EFE.
Ralf Mutschke, director de seguridad de la FIFA, declaró, sin embargo que la situación fue “embarazosa”, pero que trabajaran para evitar que vuelva a suceder otro incidente similar durante lo que queda de torneo.
“Hubo una ruptura física del perímetro de seguridad, pero luego también hubo un trabajo de contención de los aficionados sin violencia. No se produjeron daños personales”, explicó por su parte Hilario Medeiros, director general de seguridad del Comité Organizador Local.
"El miércoles en Maracaná, la policía se incautó de varias navajas mariposa durante el control de personas en los accesos y también se confiscaron bengalas, el personal reaccionó bien, Puede que todo no sea maravilloso, pero tampoco tan terrible como se dice", explicó.
Mutschke aseguró además que no se aplicarán “sanciones especiales” a la federación chilena, ya que se considera que se trató de un hecho aislado, aunque es posible que se abra un expediente disciplinario o que se apliquen sanciones.