Uruguay buscará ante una Austria repleta de bajas un buen resultado en su último amistoso del año, con el que pretende probar nuevos planteamientos dentro de su puesta a punto para el Mundial de Rusia de 2018.
Austria, al contrario que Uruguay, no se clasificó para el Mundial y el nuevo seleccionador, el alemán Franco Foda, debutará con un equipo alpino repleto de jugadores debutantes o con poca experiencia, lo que parece haber afectado en el interés del público local por el encuentro.
Entre las bajas austríacas por lesión destacan la de su principal estrella, el carrilero de Bayern de Múnich David Alaba, así como la del central de Watford inglés Sebastian Prödl o la del centrocampista Stefan Ilsanker, de Leipzig alemán.
Otros dos destacados jugadores, Zlatko Junuzovic, mediapunta de Werder Bremen, y Martin Harnik, de Hannover 96, anunciaron recientemente que abandonaban la selección.
Así, entre lesionados o en fase de recuperación y retirados, en el equipo alpino faltarán diez jugadores importantes en los últimos años.
Pese a las bajas y la entidad del rival, Foda se ha mostrado optimista y confía en lograr una victoria en su primer partido al frente del equipo.
"Queremos ganar", dijo hoy Foda en la rueda de prensa, que reconoció que Uruguay es un "equipo muy fuerte, con jugadores extraordinarios".
El fracaso de Austria para clasificarse al Mundial y las bajas temperaturas se han conjurado para que el estadio Ernst Happel muestre una mala convocatoria, ya que se han vendido poco más de 10.000 entradas en un estadio con una capacidad para 45.000 espectadores.