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26 de junio 2018 - 17:40hs

La pelota que quedó en las manos de Armani desactivó la última intención de los nigerianos y le devolvió la vida a Argentina. En ese preciso momento, cuando ya se jugaba el último segundo de los descuentos, el turco Cuneyt Cakir terminó el partido que clasificó a los argentinos a octavos de final de la Copa del Mundo de Rusia. De forma increíble, con una jugada polémica que pudo cambiar el curso del encuentro si el juez sancionaba con penal una mano de Marcos Rojo cuando estaban 1-1 y se jugaban 74 minutos. El turco consultó el VAR y dijo luego que la pelota primero rozó en la cabeza del defensor, por eso dio saque de meta, porque al brazo del defensor le siguió un remate desviado de Ighalo, el 9 africano.

Y cómo es el fútbol. Fue Rojo, que en esa jugada pudo transformarse en el villano de los argentinos (uno más de los tantos que se inventan partido a partido), el héroe de la noche. La clasificación se iba y apareció en el área para recibir un centro de Mercado y meterla contra un palo para darle la victoria 2-1 a su selección y el pase a octavos, porque en el otro partido del grupo Islandia no pudo contra los suplentes de Croacia.

Quedan imágenes que podrán ser utilizadas para aumentar la hazaña. Messi tirándose a los pies de un zaguero africano después de perder una pelota, el rostro ensangrentado de Mascherano por un corte en el ojo, la persecución del mismo jugador al árbitro gritándole "VAR, VAR, VAR" después de una incidencia polémica en el área nigeriana.

Imágenes que demostraron un cambio de actitud en la selección albiceleste que dio pena en el segundo tiempo contra Croacia. Después del 0-3 fue una carnicería. Los medios de prensa allende el Plata hicieron carne picada con Sampaoli, con la desidia de Messi, con el horror del golero Caballero que les costó un gol. En un programa de TV hasta hicieron un minuto de silencio. Como siempre, ganando o perdiendo, todo lo agrandan y pasan de ser los peores del mundo a ganar el Mundial.

Porque hubo periodistas reconocidos que no les tembló la voz para decir que si Argentina se clasificaba a octavos iba a llegar a la final porque "los franceses son tibios". Así son nuestros hermanos argentinos. También se dijo que Mascherano y Pavón se agarraron a las trompadas y que los jugadores le hicieron el equipo a Sampaoli.

Sampaoli, el técnico que llegó en medio de las Eliminatorias por lo bueno que había hecho con la selección de Chile, pero en buena medida por el pedido a gritos de los periodistas, porque a Edgardo Bauza, el anterior entrenador, Messi le hacía el cuadro.

Sampaoli ayer festejó desacatado debajo del buzo blanco que le apretaba hasta las ganas que tenía de mandarlos a todos a la Mesopotamia. Armó un equipo con los históricos, mandó a la cancha a Mascherano, a Di María, a Higuaín. El momento crítico lo ameritaba, dijo el lunes en conferencia de prensa.

Y con Messi enchufado todo es más fácil. Apareció por la izquierda, arrancando hacia el medio y aprovechando que en el primer tiempo Nigeria no cubría bien los espacios delante de la línea de cinco que propuso el entrenador alemán Rohr Gernot. Había mucha distancia entre esos cinco defensores y los volantes. Por ahí aprovechó Argentina para acercarse al arco de Uzoho. Tuvo algunas oportunidades antes del minuto 13, cuando Banega metió un pase de culto para que Messi bajara la pelota con el muslo izquierdo y definiera cruzado de derecha. Golazo.

Argentina mandó en el primer tiempo. Higuaín y Di María presionaron bien alto. El golero achicó el ingreso de Higuaín tras un pase fantástico de Messi, después Di María recibió otra habilitación bárbara de Banega, ganó en velocidad y Balogun lo bajó a la entrada del área; el tiro libre lo ejecutó Messi y lo devolvió el caño.

El segundo tiempo empezó con un mazazo. Mascherano agarró a Balogun en un córner, el árbitro cobró penal y Moses lo empató. Dos pasos, toque a la red y dos vueltas carnero para festejar. Otra vez a remarla. ¿Dónde estás Messi? Volvé.

Llegó la desesperación y aparecieron los espacios para la velocidad de los africanos. Musa enganchó en el área y dejó estaqueado a Mascherano. Ndidi remató alto desde una posición inmejorable. Ighalo falló ante Armani después del penal y Etebo ejecutó un tiro libre que pegó en la parte externa de la red.

Nigeria falló sus oportunidades y Argentina se fue arriba. Con Pavón y con Agüero en la cancha. Con Higuaín ampliando su estigma con la selección fallando una ocasión desde el punto penal, con Mercado descolgándose por la derecha con el último aliento y metiendo un centro perfecto para que Rojo (¿qué hacía ahí?) le pegara de primera y desatara la locura.

Ganó Argentina, perdió Islandia. Uruguayos, si les apetece prendan el televisor, miren los programas deportivos argentinos, capaz que esta noche son los mejores del mundo.

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