2 de agosto de 2013 21:41 hs

La inflación se aceleró en julio circunstancialmente debido a que, a esta altura del año pasado, los precios de la energía se encontraban en niveles excepcionalmente bajos por una iniciativa comercial de UTE. Sin embargo, más allá de ese ajuste puntual, la inflación explicada por la dinámica doméstica volvió a superar el 10% en julio y se ubicó en niveles máximos desde setiembre del año pasado. El dólar, por su parte, sigue amortiguando los registros de inflación a pesar de las subas registradas en los últimos meses.

Según los datos difundidos ayer viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo subieron 0,77% respecto al mes anterior, lo que llevó la inflación interanual a 8,75%. Eso implicó una importante aceleración respecto al registro de los 12 meses finalizados en junio, de 8,21%.

Sin embargo, prácticamente la totalidad de la suba se explicó por el comportamiento extraordinario de los precios de la energía eléctrica en julio del año pasado. Ante la escasez de lluvia y las dificultades que eso implicaba para la generación energética, UTE lanzó un plan que premió el ahorro. De ese modo, la factura promedio se redujo 8,9% en julio de 2012 respecto al mes anterior.

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Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, de no haber sido por esa caída de los precios energéticos del año pasado, la inflación se ubicaría hoy en 8,25%, con una aceleración de apenas media décima respecto al mes anterior.

Presiones domésticas
Aun así, la inflación subyacente –aquella que refleja únicamente el comportamiento del núcleo duro de la canasta de consumo, sin considerar alimentos no procesados y servicios públicos–, se aceleró de 8,1% a 8,39%. Eso se debió a una suba de los precios vinculados a la dinámica interna de la economía, aquellos productos que no se importan ni tienen como destino la exportación (no transables).

La inflación no transable se aceleró en el último mes de un registro interanual de 9,87% a 10,33%, principalmente por el ajuste semestral de salarios. Se trata de la mayor suba del componente no transable de la inflación desde setiembre del año pasado. La cuota mutual subió 7,58% y la emergencia móvil aumentó 3,45% en el último mes. Otros servicios, como los notariales (7,4%) y el seguro de automóviles (2,46%) también tuvieron subas significativas.

Si bien los ajustes reales de salarios se moderaron en el primer semestre del año, los aumentos de julio –en la mayoría de sectores que corrigen remuneraciones de forma semestral– se vio reforzado por el correctivo en los precios que se recogió en enero, debido a la baja circunstancial de la inflación de diciembre por un beneficio de UTE y el acuerdo de precios con los supermercados.

Así, el correctivo por inflación de julio fue el más alto desde 2008, de 2,34%. Eso llevó a muchas empresas que no compiten con el exterior a compensar el aumento de costos con una suba de precios.

El incremento del componente no transable de los precios se vio compensado, sin embargo, con un menor ritmo de aumento de los bienes y servicios que se comercializan con el exterior. El abaratamiento de los productos en Argentina debido a la diferencia cambiaria favorable para los consumidores uruguayos y un tipo de cambio muy por debajo del año pasado, llevaron a que el componente externo de la canasta de consumo subiera a una tasa de 4,16%, la más baja desde noviembre de 2011.

Si bien en el promedio de las operaciones el dólar subió 2% en promedio respecto a junio, todavía se ubica 3,4% por debajo de julio del año pasado y, por lo tanto, sigue contribuyendo a la desaceleración inflacionaria.

El tipo de cambio, de mantenerse en los niveles actuales, empezará a presionar sobre el registro de inflación interanual a partir de setiembre. El dólar cerró la última semana en un máximo en el año de $ 21,55. En tanto, en el promedio de setiembre del año pasado, el tipo de cambio se ubicaba en $ 21,441, en octubre y noviembre se ubicó por debajo de $ 21 y en diciembre descendió de los $ 20.

Ya pasó
Los analistas encuestados por el Banco Central esperaban una inflación más acelerada para este mes (8,89%). Algunos expertos ven con buenos ojos los registros actuales. Según dijo a Reuters el economista Javier De Haedo, “el problema de la inflación ya pasó. Ahora estamos importando deflación”. Según sostuvo, “julio era el més más difícil” y la suba de precios fue moderada.

Si bien el instituto Cinve prevé para el cierre del año una inflación de entre 8,3% y 8,4% para el cierre del año, muy por encima del actual rango objetivo de entre 4% y 6%, sostiene que la inflación menor a la esperada durante este mes “permite un mayor margen de maniobra para el incremento en el tipo de cambio en el corto plazo, con el objetivo de recomponer parcialmente la relación de precios relativos con el exterior”. De todos modos, sostiene que no es posible aún “afirmar que la política monetaria haya entrado en un sesgo más contractivo que permita mitigar el proceso inflacionario actual”.

Subió la yerba
Durante la última semana, la yerba mate subió 17% por un aumento en el costo de los insumos, afirmó Nelson Loira, gerente de marketing de Canarias a Subrayado. La yerba mate representa 0,63% de la canasta de consumo de los uruguayos, por lo cual una suba de esa magnitud agregará una décima de punto más a la inflación.

Vivienda y salud son los que más se encarecieron
En los últimos 12 meses, el componente de la inflación que más aumentó de precio es el gasto en vivienda, principalmente por la suba en la tarifa de la energía eléctrica, al comparar con meses circunstancialmente bajos. El rubro en su totalidad subió 13,35% en los últimos 12 meses. En tanto, los servicios de salud se encarecieron 12,2%, mientras que la educación subió 11,6% sus costos. Por su parte, los restaurantes y hoteles subieron 10,06%. Esos tres rubros están compuestos principalmente por servicios de carácter no transable, es decir, cuyos precios no se ven afectados por la dinámica del resto del mundo porque no se importan ni exportan. En tanto, los sectores transables registran subas mucho más moderadas. Las bebidas alcohólicas y tabaco subieron apenas 2,15% en los últimos 12 meses, mientras que las prendas de vestir y el calzado se encarecieron 4,65%, según los datos del INE.

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