Desde que China se transformó en el principal destino de exportación para los bienes uruguayos, cualquier noticia o dato de ese mercado es monitoreado y digerido constantemente por los sectores productivos, el gobierno y los analistas privados por sus posibles coletazos en el ámbito doméstico. Precisamente, ayer se conoció un dato que –aunque el mercado y los expertos estaban previendo– no deja de encender una señal de alerta en una economía global plagada de volatilidades e incertidumbre. El PIB de China creció el año pasado a su ritmo más débil en un cuarto de siglo.
Prevén que freno de China tenga efecto acotado en exportaciones
Esperan que la demanda del gigante asiático se mantenga, aunque hay desafíos a futuro