El edil Álvaro Viviano (Alianza Nacional) del Partido Nacional, propone crear una guardia municipal desarmada que contribuya con la tarea del Ministerio del Interior en la seguridad de la capital. La iniciativa tiene diferencias con los cuerpos de seguridad de algunos ayuntamientos de España, o de la nueva Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires que creó el gobernador Mauricio Macri en 2010.
“Una guardia municipal que sea un pequeño núcleo de guardia especializada para espectáculos públicos, sin características policiales, pero que acompañen el cumplimiento de la ley”, explicó el curul nacionalista a El Observador.
La Constitución define claramente las competencias de los gobiernos departamentales, donde en ningún caso incluye la posibilidad de participar en la seguridad (artículo 262). Sin embargo, históricamente se toman como aportes a la misma el mantenimiento del alumbrado público –fundamentalmente–, el estado de las calles, la limpieza de baldíos, la poda de arbolado y el control de las casas abandonadas y con intrusos.
Todas las encuestas profesionales que consultan a los montevideanos por sus principales temas de preocupación sobre la ciudad, ubican a la seguridad –por lejos– en el primer lugar de la lista, a pesar de no ser una responsabilidad directa de los municipios (ver infografía).
De todos modos, el edil Viviano insiste en que “paulatinamente” los gobiernos departamentales deben asumir “solidariamente” mayores competencias en seguridad ciudadana.
“En la medida en que el Estado somos todos, los gobiernos departamentales no se pueden escindir de la responsabilidad para determinar estrategias que pueden ser subsidiarias o complementarias a las que desarrolle el gobierno central”, consideró el edil blanco.
Sin ánimo
La administración de la intendenta comunista Ana Olivera parece no recoger el guante. El secretario general de la comuna capitalina, Ricardo Prato, dijo a El Observador que se descarta la posibilidad de tomar la idea. “La seguridad pública es responsabilidad del Ministerio del Interior, está escrito claramente en la Constitución de la República”, recordó.
El jerarca socialista insistió en que Montevideo aporta “lo de siempre” con el alumbrado y, además, “cuida sus locales”, con lo que “espanta algunos” delitos.
Sin embargo, varios de esos indicadores municipales que contribuyen de forma indirecta con la seguridad parecen estar lejos del nivel óptimo. Según registros oficiales, casi la mitad de las luminarias de la ciudad ya cumplieron con su vida útil, por lo que funcionan muy por debajo del 50% de su capacidad. En ese punto, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) duplicó la inversión en el presupuesto y espera repuntar en el período.
En el caso de la poda también existe un atraso. De acuerdo a las autoridades del ejecutivo departamental, y a varios de los nuevos alcaldes de los ocho municipios de Montevideo, es de tres años.
Finalmente, 47% de las calles de la ciudad están en regular o mal estado, según a las mediciones oficiales.
Coordinación
En el programa de gobierno que presentó en la campaña de las municipales de 2010 el candidato de Alianza Nacional, Javier de Haedo, estaban incluidas algunas pistas de la idea fuerza de Viviano y su grupo político, la Lista 250, que conduce el diputado Jorge Gandini.
De Haedo hablaba del mismo compromiso con la seguridad y, para eso, proponía algunas cosas concretas que ahora retoma el edil blanco.
Se trata de la creación –además– de una secretaría de seguridad para coordinar acciones entre gobierno e Intendencia. Con esta, puntualizó Viviano, se podrían establecer definiciones claras para mantener y custodiar el acondicionamiento urbano, para que los escasos recursos sean efectivos.
El planteo programático también incluía un convenio con el Ministerio del Interior mediante el cual la IMM transferiría anualmente a la secretaría de Estado el dinero necesario para dotar de 800 efectivos policiales adicionales a Montevideo, que representaría 2% del presupuesto departamental y se obtendría de ahorros en remuneraciones y gastos de funcionamiento.
Viviano también propone fortalecer la figura del guardaparque.
Algunos antecedentes internacionales de guardias de seguridad administrados y conducidos por gobiernos municipales están en España, donde, por ejemplo, varios de los ayuntamientos (Madrid, Barcelona, Zaragoza, entre otros) cuentan con cuerpos civiles de seguridad. En ese caso, sin embargo, se trata de órganos armados, lo que en la idea del edil blanco no aparece.
En Buenos Aires, en tanto, la creación de la Policía Metropolitana es mucho más reciente y generó polémicas varias en el vecino país. Luego de varias idas y vueltas, el gobernador Mauricio Macri pudo poner en marcha el cuerpo policial en febrero de 2010, con 500 efectivos para colaborar con la Policía Federal en barrios porteños.