La adrenalina en su punto máximo. La pelota va de un área a la otra. El mediocampo es zona de paso. Ya no se cobra peaje. Se juegan los últimos minutos en el Franzini de un dramático partido que Defensor Sporting y Danubio igualan 2 a 2.
Todo puede pasar. El partido está abierto. Y la mente de los hinchas navega en el mar de la ilusión por el bendito gol en la hora.
Prueba de heroísmo
Defensor se fue al descanso abucheado pero al final le ganó a Danubio