30 de mayo de 2014 20:59 hs

La consultora PwC realizó un foro la pasada semana en la Cámara de Comercio y Servicios donde analizó los principales desafíos que traerá aparejada la ley de inclusión financiera que aprobó el Parlamento. En diálogo con El Observador el senior manager de PwC, Mario Ferrari, explicó algunos de los escollos que, a su juicio, enfrentará la implementación de esta normativa. El Poder Ejecutivo ya envió el proyecto de ley al Parlamento que especificará que la rebaja del IVA en las compras con medios electrónicos de pago (tarjetas de débito y crédito) regirá a partir del próximo 1º de agosto.

“Para el sector financiero el desafío será ofrecer servicios competitivos y de calidad a un amplio espectro de nuevos usuarios. El resto de las empresas deberán adecuar su accionar a las nuevas restricciones, lo cual supone en muchos casos revisar la forma en la que pagan sus salarios, cancelan las obligaciones con sus proveedores o hacen disponible al público la utilización de medios electrónicos de pago”, comentó Ferrari.

Precisamente, para el experto el hecho que el trabajador sea quien escoja en qué institución bancaria o entidad emisora de dinero electrónico pretende recibir su salario puede causar una “complicación administrativa” para las empresas. Por otro lado, advirtió el pago de salarios por medios electrónicos debería estar acompañado de recibos de salarios por esta vía, algo que está sujeto a la reglamentación de la ley. Asimismo, indicó que será “difícil” para las empresas acceder a una “información clara” sobre cuáles son los descuentos que tendrá el trabajador sobre su salario. “Esta información sigue siendo remitida en forma física, no hay una base de datos general. Esto puede generar alguna complicación”, alertó el senior manager de PwC.

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Por otro lado, Ferrari indicó que uno de los desafío de las pequeñas empresas será la incorporación de medios electrónicos a sus negocios (tarjetas de débito). “Es evidente que las ventajas fiscales (por la rebaja de hasta 4 puntos IVA) va ser que todos los proveedores de bienes y servicios intenten afiliarse a este sistema. Esto por consiguiente va a implicar ciertos costos que para los pequeñas empresas van hacer proporcionalmente mayores”, explicó.

De todas formas, Ferrari destacó algunos puntos positivos que tendrá aparejado la ley como un abartamiento del crédito para sectores que hoy no están bancarizados, producto de una mayor “competencia” que se dará entre las instituciones por otorgar créditos con descuentos de nómina (del salario o pasividad).

Dijo que uno de los “desafíos” que tendrán que enfrentar las instituciones financieras y de intermediación serán los servicios gratuitos que deberán ofrecer a los nuevos usuarios como las transferencias o las consultas de saldo.

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