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Renace el negocio de las barberías en Montevideo

A partir de un mayor cuidado capilar masculino y la moda de la barba, la instalación de estos locales exclusivos para hombres ha aumentado, al tiempo que existe una mayor oferta de productos y servicios estéticos

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18 de octubre de 2017 a las 05:00

El inicio del negocio de las barberías se remonta a las antiguas Grecia y Roma, aunque su auge fue plasmado en pinturas del siglo XIX. Eran lugares de reunión para hombres, en donde además de afeitarse y cortarse el cabello, discutían temas de actualidad. Con el paso de los años, el cuidado capilar masculino se trasladó a las peluquerías unisex.

Sin embargo, la moda de la barba y un mayor cuidado estético del público masculino llevó a que en los últimos tres años aumentara el número de barberías en el mundo. En Uruguay también se está abriendo este fenómeno que propicia una oportunidad de negocio.

Empresarios del sector estiman que en Montevideo hay más de 100 barberías, muchas de las cuales abrieron sus puertas en los últimos cinco años. Quienes conocen el mercado de la estética masculina entienden que esto se debe a una necesidad de contar con espacios exclusivos para hombres, que atiendan a sus necesidades.

"Había una oferta escasa de peluquerías masculinas y en especial de aquellas guiadas por criterios actualizados; el formato (barbería) tiene mucho de tradicional, pero los requerimientos del público son diferentes", opinó la investigadora de mercado y tendencias Verónica Massonnier.

Para la especialista, existe un mayor interés por el cuidado personal en los hombres, que traspasa todas las edades. "Todas las generaciones experimentan la inquietud de disponer de opciones diseñadas para distintas necesidades y preferencias", comentó. Agregó que hay lugar "para la estética de vanguardia y a la vez para la renovación del producto tradicional".

"La oferta local (de estética masculina) tiene muchísimo espacio para crecer, ya que la demanda así lo indica". Verónica Massonnier, investigadora de mercado y tendencias

Quien encontró su oportunidad en el sector de las barberías es el peluquero y barbero Ignacio Capocasale, quien está en el rubro desde hace 18 años. Barbería Formen en Ciudad Vieja fue la primera que abrió. Después llegó Barber Shop Hair Studio en Buceo, que se conforma por una barbería en la planta alta y una peluquería femenina en la planta baja, con espacios bien diferenciados. Su proyecto más reciente es Lucky Barber Shop ,en Pocitos, que inauguró hace seis meses.

Lo que Capocasale entiende que diferencia a sus tres negocios es el estilo y el público al que apunta. Lucky Barber Shop se dirige a un público prémium, y el diseño del local es el más moderno de los tres. Además, creó Lucky Moustache, una marca de productos capilares y para la barba exclusiva para caballeros, que fabrica hace dos años y se distribuye en las barberías uruguayas, con planes de exportación en el mediano plazo.

Para Capocasale, las barberías se ven como una oportunidad de negocio, con cierto límite en Uruguay. "Lo que va a pasar es que se va a saturar el mercado y la gente elegirá con quien quedarse y otras tal vez deban cerrar", comentó. Sin embargo, el barbero entiende que el mercado de estética masculina tiene posibilidades de seguir creciendo en el sector de spa para hombres. "Hay muchas cosas para desarrollar, pero lo que más hace falta en este momento, según la demanda, son spas para el hombre. Está buscando un lugar en donde se pueda depilar tranquilo, que no haya ninguna mujer que lo mire porque esté ahí, o que se haga las manos cómodo", agregó.

Conocer al cliente

Corte, afeitada, brushing progresivo, depilación facial, manicuría, pedicuría, coloración y camuflaje de canas, son algunos de los requerimientos de los hombres que van a las barberías montevideanas. Para el peluquero Daniel Serratto, esto es moneda corriente en su barbería Mostacho, que abrió hace dos años en avenida Agraciada y Grito de Asencio. Serratto tiene dos negocios más: una peluquería unisex y una exclusiva para mujeres, por lo que conoce bien a los distintos tipos de clientes.

El local de Agraciada está ambientado como una antigua barbería y es atendido por mujeres. Serratto comentó que el hombre es más afín a comprar productos para el cabello que hace unos años.
Definió a las barberías como el nuevo cibercafé.

"Esto va de la mano con la moda de los cortes de cabello que usan futbolistas o actores", dijo.
El segmento etario al que apuntan las barberías es entre 20 y 30 años. Sin embargo, concurren personas de todas edades. Ese es el caso de Lander, una barbería que inauguró en Pocitos hace poco más de dos años.

Su propietario, Ignacio Helander, comentó que hay público y espacio para que abran más barberías, porque cada una tiene su estilo. Una de las estrategias que utiliza Helander para incorporar nuevos servicios es "utilizar las palabras correctas".

"El hombre es reservado; por ejemplo, prefiere hacerse camuflaje de canas y no la coloración. Hay que educarlo, no utilizar términos que no le gusten o pueda asociar con estética femenina", indicó.
Para el peluquero Charles Oribe, propietario de Caballeros MVD, el regreso de las barberías es una "tendencia hacia lo retro". Hace 30 años que Oribe abrió su peluquería, por la que han pasado al menos dos generaciones de familias clientas. Aunque ve positivo el aumento de la oferta en barberías en la capital, encuentra una dificultad: "Las barberías están muy segmentadas para un público joven, y eso achica mucho los potenciales clientes. Las peluquerías apuntan a una gama más amplia".

Caballeros MVD se ha "aggiornado" según la demanda de sus clientes. "Ahora ofrecemos servicios que hace pocos años no hacíamos, como limpieza de cutis o camuflaje de canas", sintetizó.

Similitudes y diferencias

Alrededor de 15% de los clientes de la clínica Alicia Risotto son hombres. Hace unos cinco años que el público masculino se volcó más a realizarse tratamientos como depilación definitiva, rejuvenecimiento facial y disminución de peso, entre otros. La propietaria del centro visualizó la oportunidad de una creciente demanda de los propios hombres.

86 millones de dólares correspondieron a las ventas de productos capilares para hombres en Uruguay en 2016, según Euromonitor International.

"El hombre en general quiere un buen asesoramiento y seguridad en cuanto al resultado. Es un cliente que después que comprendió el sistema, se entrega y es fiel. Necesita variar menos que la mujer", detalló Alicia Risotto respecto a sus clientes masculinos. Aunque no cuenta con una clínica específica para hombres, entiende que es un nicho a explotar, y no descarta implementar esta solución en el futuro. "Lo que hace falta en el mercado de estética masculina es una oferta puramente masculina; por eso las barberías han tenido éxito", sostuvo.

Viendo cómo se cuidaba el hombre paraguayo fue que Bethel Spa inauguró en el año 2011 en Malvín un spa exclusivo para caballeros. Para la propietaria de Bethel, Lourdes Rapalín, fue un "proceso de mucho trabajo" lograr que los uruguayos se acercaran al local. Sin embargo, una vez que lograron "educar" a este público, la concurrencia fluyó.

"Los hombres se hacen los mismos tratamientos estéticos que las mujeres", pero agregó que el público masculino "gasta y se informa más que la mujer", explicó Rapalín.

Para la empresaria, la estética masculina es un nicho de mercado que tiene mucho para crecer en Uruguay, pero la oferta debe ir acompañada de un cambio cultural: "Los hombres están tomando conciencia de lo importante que es cuidar su imagen, pero falta más educación". Los mercados de la región más desarrollados en cuanto a estética masculina son Brasil, Paraguay, Costa Rica y Panamá.

Por otra parte, el spa Via Aqua también recibe al público masculino, aunque continúa conformando un porcentaje bajo de clientes. Para los servicios ofrecidos en spas y centros de estética, el promedio de edad de los clientes hombres es de entre 40 y 50 años, a diferencia de lo que sucede con las barberías, que reciben a un público más joven.

Para la encargada del centro estético de Via Aqua, Cecilia Regueira, la diferencia fundamental entre mujeres y hombres es la necesidad de ser reservado a la hora de ofrecer el servicio. "Los hombres no quieren que nadie se entere que vienen al spa, y evitan que las mujeres los vean", explicó.

En crecimiento

Varias marcas juegan en el mercado de productos capilares masculinos. L'Oréal distribuye sus productos en salones y barberías, además de comercializarlos al consumidor final. Excell 5 y Aminexil para el cabello, Redken y Men Expert para la barba, son algunas de las marcas de la multinacional específicas para hombres. Según el director general de la compañía, Aníbal Scavino, el mercado de estética masculina a nivel mundial era de 9% en 2015. "Si bien el consumidor uruguayo tiene un perfil más conservador y conforma un segmento pequeño, ha tomado impulso y se ha desarrollado de una manera satisfactoria", explicó. Es por esto que L'Oréal confirmó el lanzamiento de productos específicos para la barba con la marca Redken.

"En relación con los productos para barba, vamos a ver intensificada la necesidad de su uso y va a crecer la demanda a corto plazo, por la moda que se impone", pronosticó Scavino.

Por otra parte, el jefe de Marketing de Desodorantes & Fragancias de Unilever, Juan Pablo Guerrero, comentó que el mercado de cuidado masculino es ocho veces más pequeño que el de mujeres en la actualidad, aunque esa tendencia se está reduciendo cada vez más.

87% de los hombres uruguayos han experimentado alguna novedad en productos de cuidado personal masculino en 2016, según un estudio de masculinidad de la marca Axe de Unilever.

"Ahora se factura por el lado de las mujeres y nada más, pero hay más oportunidades de desarrollo para las marcas y mercados en los hombres", sintetizó.

Moda temporal

Para el presidente de la Unión de Peinadores del Uruguay, Euclides Llanes, las barberías se dieron a llamar así por un "concepto de marketing", para atraer clientes. Para Llanes, una peluquería puramente masculina aún no es rentable en Montevideo.

Claves

Productos. American Crew, L'Oréal, Lucky Moustache, Sebastian y Tigi son marcas utilizadas en las barberías y peluquerías unisex en Montevideo. Según los barberos, la oferta viene en aumento.
En auge. En México, el negocio del afeitado alcanzó un valor de US$ 326,3 millones el año pasado, 7,6% más que en 2015, de acuerdo con Euromonitor International.
Mercado clave. Según Euromonitor International, el mercado de belleza
y cuidado de los hombres en América Latina fue valorado en US$ 10.000 millones en 2016.

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