Scioli dice que no se firmará acuerdo a cualquier precio con el FMI
Pocas horas antes de que el director de la institución, Horst Koehler, llegue a la región el vicepresidente argentino afirmó que no firmará con el FMI acuerdos que agudicen la exclusión social
Argentina no firmará con el FMI acuerdos que agudicen la exclusión social, aseguró este jueves el vicepresidente Daniel Scioli a la AFP, en relación a la llegada el lunes del director gerente de la institución, Horst Koehler, para analizar la reestructuración de la deuda.
En este sentido, Scioli afirmó: "el Fondo cometió errores que impactaron en Argentina al haber sostenido políticas que repercutieron en la exclusión social, de manera que ahora debemos ser muy serios en procura de perfilar un nuevo acuerdo". Scioli inscribió además las decisivas negociaciones con el funcionario, que se quedará en Buenos Aires el lunes y martes, en el compromiso que hizo el secretario de Estado estadounidense Colin Powell, en su fugaz visita la semana pasada, de garantizar que Washington dará su cooperación.
El gobierno cuenta con 70 días para lograr un acuerdo o debería abonar 3.600 millones de dólares con sus reservas, que hoy rondan los 11.800 millones de dólares. En los primeros días de setiembre vencen 3.200 millones de dólares improrrogables correspondientes al crédito especial que el FMI otorgó en agosto de 2001 al ex ministro de Economía, Domingo Cavallo. Y hasta marzo de 2004 los vencimientos que no se pueden prorrogar con los organismos internacionales llegan a 10.800 millones de dólares.
Entre las reformas solicitadas está el renegociar la deuda, reestructurar el sistema bancario, reforma impositiva, acuerdo fiscal con las provincias, retiro de circulación de las cuasimonedas y restaurar los derechos de los acreedores. Además, la plena vigencia del régimen de quiebras, reforma de los servicios públicos y cambios estructurales para liberar el comercio.
Otro tema en el que avanzó el gobierno es la reforma impositiva, y para ello lanzó una ofensiva contra la evasión fiscal que Lavagna enmarcó en la etapa de reformas estructurales acordada con el FMI. Un tema espinoso en el plano interno es el de las tarifas de los servicios públicos. Washington considera que hubo una "ruptura" de los contratos con las empresas privatizadas debido a la devaluación y el congelamiento de tarifas y por eso exigen nuevos contratos y ajuste.