El último Informe de Situación, que elabora el Instituto Plan Agropecuario (IPA) en base a los datos recabados por sus técnicos en todo el país, reafirmó que hubo niveles de lluvia inferiores al promedio histórico y temperaturas por encima de lo normal en el último bimestre, “lo que intensificó el déficit de agua” en el campo.
La escasez de precipitaciones ha deteriorado las reservas de agua, sean cursos de arroyos y cañadas, como también aguadas artificiales, en particular al norte del río Negro. También se han deteriorado las pasturas naturales, en especial en suelos superficiales.
“En el tapiz se observa una pérdida de cantidad y calidad debido a la madurez de las especies estivales y como consecuencia del déficit hídrico”, informó el IPA, y agregó que “los mejoramientos se han comportado de manera similar al campo natural, pero a pesar de esta situación los niveles de forraje se pueden considerar aceptables para la época”.
Por otra parte, los técnicos del IPA constataron que “las praderas han detenido su crecimiento como consecuencia de la falta de agua” y, agregado a esta situación, “se constata la pérdida de plantas debido a la competencia con malezas estivales. La siembra de leguminosas también se ha visto atrasada por la falta de precipitaciones”.
Si bien los verdeos de verano tuvieron una buena producción, en especial el sorgo forrajero y el sudangrás, que “ofrecieron tres a cuatro pastoreos”, en los que se implantan para el invierno, en especial raigrás y avena, “hay situaciones en las que aún con los suelos preparados no se han podido sembrar”.
Según los técnicos del IPA, el estado corporal de los animales del rodeo de cría “en general es bueno”, pese a la disminución de la cantidad y calidad de las pasturas en los últimos dos meses, en tanto se anticipa una “gran variabilidad de resultados” cuando se conozcan los resultados de los diagnósticos de gestación.