En los remates de cabañas y de exposiciones de la zafra de reproductores ovinos de 2014 se dispersaron 3.706 carneros y borregos a un precio promedio de US$ 611,49, según el relevamiento realizado por El Observador Agropecuario. Los cabañeros destacan la media como una de las mejores de la historia del rubro, lo que alienta a seguir en el camino de la producción de carne y de lana.
Los productores que compraron carneros en esta zafra debieron invertir, en promedio, lo equivalente a 98,6 kilos de lanas finas o 191 kilos de lanas medias para adquirir un reproductor, considerando el precio promedio de las lanas finas en US$ 6,20 por kilo de vellón y de las lanas medias US$ 3,20 por kilo.
Considerando el precio del cordero pesado en US$ 74 por cabeza, el productor debió invertir lo equivalente a 8,2 corderos pesados para adquirir un carnero.
Hay quienes dicen que el precio de los carneros está más ligado a la cotización del novillo gordo que a la del cordero pesado o la lana, por lo que vale la pena también realizar ese cálculo.
El resultado indica que cada carnero cotizó en promedio lo equivalente a 0,75 novillo gordo, o dicho de otra forma con el precio obtenido por un novillo gordo se pudo adquirir 1,3 carneros en esta zafra.
Como puede observarse en la gráfica, la zafra comenzó con mucha firmeza, con un precio promedio de US$ 639, bajando luego, cuando apareció un mayor volumen de oferta, para volver a subir sobre el final del período.
Se confirmó la gran demanda existente por los reproductores de la raza Merino Dohne, siendo determinante en la tendencia los precios obtenidos por las cabañas La Pastoral –de Capurro– al inicio de la zafra (vendió 164 borregos a US$ 901 de promedio) y Tres Árboles –de Rubio– al final (71 borregos a US$ 1.647 de promedio).
Considerando todos los remates evaluados, la raza que comercializó el mayor volumen fue Corriedale, con 2.028 reproductores vendidos (54,72% del total) a un precio promedio de US$ 565,67.
Dentro de Corriedale el remate más destacado fue el que realizó cabaña Refugio –de Suc. de Juan Francisco Echeverría–, donde se dispersaron 100 carneros y borregos a un precio promedio de US$ 917.
La segunda raza más vendida fue Merino Australiano, con 631 carneros (17,03%) a US$ 609,43 de promedio.
En el tercer lugar se ubicó Merino Dohne, lo que llama la atención porque es una raza que se introdujo a Uruguay hace apenas 12 años. Se vendieron 291 carneros de esa raza a un precio promedio que fue el más destacado considerando todos los carneros de una sola raza: US$ 1.078.
Entre las principales plazas comerciales en la zafra destaca Tacuarembó, donde se remató 23,07% de los reproductores, seguido de Salto con 15% y Artigas con 11,49%.