Izquierda de Liberación (Fidel), la lista 711, Casa Grande, Liga Federal, el IR, y las bases del interior elevaron una nota a la Mesa Política del Frente Amplio expresando su "preocupación" ante la movilización de las organizaciones sindicales contra algunos artículos de la ley de riego, aprobada por el Parlamento en octubre de 2017, y sugirieron generar "una instancia de negociación" con los diversos actores sociales.
Tanto el PIT-CNT, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) se adhirieron a la campaña de recolección de firmas contra la ley, una iniciativa lanzada en diciembre por la Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE).
La ley, que aún no fue reglamentada, abre la posibilidad a los productores de asociarse para acceder al riego, busca atraer inversiones y apunta a incrementar la producción
agropecuaria del país, dándole estabilidad a los cultivos y certidumbre más allá del régimen de lluvias.
Una de las novedades de la nueva norma, que sustituye la que estaba vigente desde 1997, es la creación de las sociedades y asociaciones agrarias de riego con el objetivo de que su uso no sea algo predial e individual, sino colectivo y multipredial mediante la construcción de represas de cierto porte en determinadas cuencas de
agua.
Eso, sin embargo, no es visto con buenos ojos por buena parte de la academia, ni por el movimiento sindical, que inició una campaña para derogar la ley.
La Mesa Representativa del PIT-CNT decidió adherir a la campaña de derogación el 28 de febrero.
Atender los reclamos
En la nota presentada ante la Mesa Política, los sectores del FA sostienen que la movilización "no puede ser ignorada por una fuerza política de izquierda", ya que las organizaciones que la promueven "son aliadas fundamentales en el camino de la transformación social buscada". En ese sentido, proponen que el FA genere una instancia de negociación "para evaluar si modificaciones a los artículos asociados a los puntos más cuestionados de la ley permitirían construir un camino conjunto". Ese camino, señalan, deberá "permitir un desarrollo nacional utilizando el riego, favoreciendo a los productores nacionales de menor tamaño y con la mínima afectación ambiental".
Los eventuales acuerdos, señalan los sectores, podrían ser incluidos en la próxima Rendición de Cuentas.
Críticas y votos
Pese a las resistencias de varios sectores del FA y otros de la oposición, la ley de riego fue aprobada por una amplia mayoría que incluyó a muchos de esos sectores críticos con la nueva normativa.
Mientras que en el Senado fue sancionada por unanimidad, en en Diputados se aprobó con solo dos votos negativos, de los legisladores Gastón Cossia (Partido Nacional) y Carlos Pérez (Unidad Popular). Eso no impidió que durante su tratamiento se levantaran voces contrarias desde distintos partidos. Uno de ellos fue el diputado de Liga Federal,
Darío Pérez, que votó el proyecto por disciplina partidaria.
"El Ministerio de Ganadería en sus genes, en lo que es hoy, tiene una visión absolutamente economicista, utilitaria y productivista, sin importar a qué costo. Hace tiempo vienen remolones en aquellas cosas que atañan al medio ambiente", señaló el legislador en la sesión del 17 de octubre.
Este viernes, durante la sesión de la Mesa Política, el delegado de Liga Federal, José Maldonado, recordó la postura de Pérez . "Esto nos da la razón", afirmó