Peñarol afrontará esta tarde un partido trascendente en relación con su futuro en este Campeonato Uruguayo y lo hará ante Fénix, un equipo que ha sabido complicarlo.
El conjunto mirasol tiene la posibilidad incluso de dar la vuelta olímpica y transformarse en campeón del Torneo Clausura si vence a los albivioletas y, en el otro compromiso de relevancia a jugarse el domingo, River Plate pierde ante Racing.
Pero claro que no puede dejarse estar ante el equipo que dirige Rosario Martínez, porque un resbalón en esta recta final del certamen puede dejarlo también sin nada.
El equipo que dirige Pablo Bengoechea no tendrá en el fondo a Emilio MacEachen –quien se hizo sacar la quinta tarjeta amarilla en los minutos de adición en la fecha pasada contra Rentistas–, ni tampoco a Jonathan Sandoval, quien tiene una contractura en uno de sus gemelos. Son dos bajas en la defensa.
Sus lugares serán ocupados por Andrés Rodales –quien hace varios partidos que no es tenido en cuenta debido a un error que costó carísimo y los tres puntos contra Sud América– y Gonzalo Viera.
A su vez, Martínez no tiene en Fénix a Maximiliano Perg en la zaga por quinta amarilla, ni a Alexander Medina en el banco, porque vio la roja en el encuentro pasado.
Está todo servido para que sea un encuentro con emociones y situaciones de gol para ambos bandos. Peñarol no puede dejarse estar. Fénix quiere complicarlo.