Con una interna erosionada por los cruces y las renuncias, el Partido Socialista negocia puertas adentro de su sede, la Casa del Pueblo, para dejar atrás las fracturas a través de listas al Senado y Diputados que a todos dejen contentos.
El partido decano de la izquierda uruguaya pretende cerrar acuerdos para evitar una nueva competencia interna en marzo entre sus listas, una forma de organización singular prevista por estatutos que, a entender de algunos documentos internos, le ha traído dolores de cabeza para preservar la unidad.
"Hay un ánimo de tratar de construir una propuesta electoral donde más allá de las mayorías y minorías podamos potenciar lo más posible la propuesta de la lista 90 y de las diversidades que el Partido Socialista tiene", confirmó el secretario general Gonzalo Civila a El Observador, aunque se esmeró en aclarar que no hay nada confirmado y que la estructura deberá resolver en ese sentido.
Leonardo Carreño
Gonzalo Civila, secretario general del Partido Socialista
De esta manera, los 'latas' buscan pasar del próximo Congreso Extraordinario con una plancha acordada.
La disputa entre "renovadores" y "ortodoxos" permeó cinco años atrás el proceso para que la hasta entonces secretaria general Mónica Xavier –postulada por los moderados– y Daniel Olesker –impulsado por los más radicales– compitieran por el primer lugar en la lista 90. Esa elección interna resolvió el orden de la lista: el economista se impuso sobre Xavier y terminó saliendo electo como el único senador que el Partido Socialista conseguiría en las nacionales de octubre.
El Comité Ejecutivo creó ahora un "grupo de trabajo" con representantes de todas las listas para que en los comicios partidarios haya una lista de consenso. En las conversaciones tanto mayoría como minoría han dado por sobreentendido que será Civila quien tendrá el primer lugar de la lista 90. El hoy diputado, electo secretario general dos veces consecutivas en 2019 y 2022, ya no podrá renovar ese rol en 2024.
Por otro lado, las listas de "renovadores" –representadas en las conversaciones por María Jossé Rodríguez, Sergio Pereyra, Leticia Benedet e Ismael Cortazzo, entre otros– manejan que Mónica Xavier tenga un lugar preponderante en la nómina, según reconstruyó El Observador, como un nombre postulado por la minoría y que por su trayectoria reúne consensos en el partido.
Xavier fue presidenta del Frente Amplio entre 2012 y 2015 y secretaria general de los socialistas entre 2016 y 2019, a la vez que senadora de la República durante esos períodos de gobiernos frenteamplistas. La dirigente se alejó de la vida más activa de la orgánica en este período e incluso prefirió no integrar la lista 90 al Plenario Nacional del Frente Amplio en 2021.
Civila señaló a El Observador que "al momento no se ha manejado explícitamente un nombre" en las conversaciones oficiales para armar la lista. Sin embargo, la ecuación con estas dos figuras está en boca de todos los dirigentes consultados para esta nota.
El armado de la lista luego del Congreso Extraordinario dejará por otro lado la puerta abierta a "intercalar" posibles nombres según las alianzas con otros sectores que cierre el Partido Socialista.
Como informó El Observador, los socialistas tienen previsto competir "en todos los lugares donde sea viable" y con "todos los esfuerzos posibles para consolidar una presentación nacional compartida de Izquierda y Libertad", la alianza que encabezan junto a Casa Grande, el PVP y la 5005, dentro de la que pueden formar un sublema o una lista común al Senado. Eso abre la puerta a que más adelante en el año se discuta el ingreso de nombres a la lista 90 como el de la politóloga y exsenadora Constanza Moreira.
Los "latas" también tienen en el radar las batallas por cada departamento, y los documentos preparatorios ya establecen que las listas a Diputados "no deben cerrarse ni atenerse al arco de “Izquierda y Libertad” –para muchos un espacio con aliados con casi nulos votos en ciertos puntos del país– "aunque sí deberían priorizarlo siempre que fuera posible".
Además de pasar el Congreso Extraordinario que largará las listas –o la única lista– que la orgánica socialista deberá someter a votación para elegir su nómina al Senado, esta etapa abre a la realización de convenciones departamentales para votar los nombres a diputaciones y hasta posibles candidatos a ediles.
"En el Partido Socialista ha habido diferencias que se han procesado de distintas maneras. Hay compañeros que han ido y venido. Creo que después de trabajar estos temas es una intención que en la dirección hemos tenido siempre de que el partido somos todos los que lo integramos", concluyó Civila.
Además de militar la precandidatura de Carolina Cosse para junio, los socialistas deberán frenar su debacle electoral para octubre y procurar revertir la que hoy es una de sus representaciones parlamentarias más bajas desde el retorno a la democracia.