Los países europeos viven en un tembladeral por más esfuerzos que hagan los gobernantes de la Unión, intentando construir una muralla de contención en España, Italia y Grecia que evite que la enfermedad se propague -como las olas de un tsunami- a los países más sanos y robustos, aunque resfriados, como Alemania.
Hoy se supo que el desempleo en Italia llegó a un guarismo récord y que el dato del déficit fiscal en España incumple con lo establecido por la Unión Europea. Todo ello y mucho más se refleja día a día en las bolsas bursátiles, en las que los precios de las acciones de las compañías caen en picada.
Lo anterior hace suponer que Europa enfrenta una crisis de una magnitud mayor que la que reventó en Estados Unidos en 2008, y que el tembladeral permanecerá por largo rato. Los europeos deberán a acostumbrarse a vivir como en un terremoto permanente que mueve los cimientos de su territorio.
Uruguay enfrentó una crisis temeraria en 2002, pero en 2003 ya pudo lograr un repunte de la actividad de las empresas por el aumento de la demanda de la carne y de los granos en los mercados internacionales; estos necesitaban (y necesitan) más alimentos para saciar a la clase media del mundo, la que crece exponencialmente.
Los países de la UE se enfrentan a un enemigo más poderoso que no podrá derribar en el corto plazo. Es una batalla que le llevará tiempo, porque el enemigo de fondo es la etérea pero terca confianza. Europa vive una gran crisis de confianza, que afecta a los empresarios y ciudadanos en general.
Ello ocurre porque los europeos no creen que las medidas económicas de sus gobiernos, en particular aquellas que se están aplicando para controlar la crisis de la deuda, sean suficientes para retomar la senda del crecimiento.
Dos datos que apoyan una mirada pesimista sobre lo que acontece en el viejo continente: un índice que mide la confianza entre los ejecutivos y los consumidores de la zona euro pasó de 89,9 en a 87,9 en julio. En España salieron US$ 200 mil millones de los bancos en el período enero-mayo.
“Hay muchos pozos en el camino”, dijo a Bloomberg Televisión John Taylor, presidente de FX Concepts LLC, una firma experta en estrategias de inversión en divisas, renta fija y materias primas. El ejecutivo está nervioso porque “el mercado está para arrancarse los pelos”.
No es para menos.
Si la gente pierde la confianza, ¿qué se puede hacer? Se puede mirar hacia América Latina tiene experiencia de sobra al respecto.