El 2011 fue un año partido en dos. La primera mitad en la que el principal problema de la economía uruguaya parecía ser el crecimiento económico, no porque fuera muy lento sino demasiado rápido. Y la segunda parte del año dominada por la incertidumbre y la volatilidad provenientes del exterior.
El gobierno reaccionó por la defensiva. Ante la incertidumbre europea prefirió prepararse. Negoció líneas de crédito contingente con los organismos internacionales, y que la tormenta lo encuentre con la billetera abultada.
Para 2012, el diagnóstico es incierto. Si Europa resuelve sus problemas y vuelve a seducir a los mercados, todo quedará en un alerta. Pero si la crisis estalla, si el euro se rompe y la confianza se pierde, el mundo podría enfrentar una crisis de una magnitud mayor a la de 2008. El signo del balance de este año está en manos de los líderes de Europa. 2011 en Uruguay
Un firme consumo
Se espera que el crecimiento económico del último año se ubique en 6,3%, por debajo del alza de 8,5% de 2010. El motor externo de la economía se apagó, pero el dinamismo del consumo y la inversión sigue impulsando el crecimiento, sostenido en un mayor nivel de empleo y salarios.
Adiós a la lista gris
Durante todo el año, el país hizo sus deberes. Firmó tratados con 18 países y logró salir de la lista gris de la OCDE, de fiscos con escasa cooperación en el intercambio de información tributaria. El tratado con Argentina se encuentra en negociación, y será uno de los hitos de 2012.
Una renuncia de peso
A fines de julio, el entonces subsecretario de Economía, Pedro Buonomo, presentó renuncia. Las de- savenencias con el ministro Fernando Lorenzo desgastaron a una de las principales figuras del equipo económico. Luis Porto ocupó su lugar, y Buonomo es ahora asesor de la Presidencia.
Canje y emisión
El país avanzó este año un escalón rumbo al grado inversor. Realizó un canje de deuda interna, y el Tesoro tomó la posta del BCU en la emisión de corto plazo. Emitió con éxito deuda en el mercado japonés y obligaciones en UI en el mercado internacional, con una importante desdolarización.
Un año de desencuentros y proyectos discutidos
En el último año salieron a la luz las diferencias entre las dos visiones que conviven en el gobierno sobre la política económica. Eso llevó a diferir la ejecución de los proyectos insignia del gobierno y sus compromisos electorales.
El impuesto a la concentración de la tierra nació desde el sector de Mujica y no contó con el beneplácito de los hombres de Astori y el Ministerio de Economía. La discusión sobre la ley de Participación Público-Privada despertó una fuerte polémica entre los distintos sectores del Frente Amplio, empresarios y sindicatos. Ambos proyectos se encuentran promulgados, pero tendrán su aplicación durante este año. La iniciativa de bancarización y rebaja del IVA se vio demorada por las dudas del presidente sobre la capacidad redistributiva del proyecto. Todavía se encuentra en discusión.
2011 en el mundo desarrollado
Difícil para EEUU
La discusión entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto y la deuda puso en jaque a la principal economía. Los desencuentros llevaron a que, en agosto, EEUU perdiera la máxima calificación de riesgo.
El año de la crisis de deuda europea
Conforme la deuda de las economías periféricas de Europa siguió creciendo, alimentada por los desequilibrios fiscales, los mercados retiraron su confianza a los países del viejo continente. La crisis griega, iniciada a fines de 2009, se agravó. La economía helena no mostró señales de mejora y las posiblidades de hacer frente al pago de sus deudas sigue estando comprometida. Sin ayuda externa, sus finanzas resultan inviables.
Pero la crisis se expandió. La recesión en Portugal hizo mella en las finanzas públicas hasta que el salvataje se hizo inminente. Llegó en mayo, pero todavía la economía lusa sigue sin encontrar un rumbo claro.Y la crisis siguió avanzando. Los elevados intereses de deuda que exige el mercado de capitales para financiar a los países, asfixia hoy a Italia y España. Los gobiernos de los países más comprometidos cayeron durante el último año. Tanto Grecia, como Portugal, Italia y España renovaron a sus líderes y los gobiernos adoptaron un carácter más técnico y conservador. La crisis europea alcanzó al cierre de 2011 una magnitud que nadie esperaba al comienzo del año: Francia y Alemania encabezan la salida al atolladero.
2011 en la región
El freno de la economía brasileña
El freno de la economía brasileña en el tercer trimestre del año tomó por sorpresa a los analistas y autoridades de gobierno del vecino del norte.
Durante el año, las autoridades quitaron la prioridad a la inflación enfocándose en la competitividad –tanto a través del tipo de cambio como de medidas proteccionistas– que pasó a ser la prioridad. Las medidas afectaron a Uruguay, que tuvo que enviar una delegación a destrabar el acceso de productos locales. Uruguay perdió competitividad respecto de Brasil.
Argentina profundiza su modelo
La presidenta argentina Cristina Fernández fue reelecta durante el último año, lo que supuso un sesgo más proteccionista en su política económica, con un énfasis en la sustitución de importaciones.
El país enfrentó una fuerte crisis de confianza, manifestada a través de una importante fuga de capitales y una creciente desconfianza en la moneda local. Las autoridades reaccionaron decididamente con un estricto control de cambios. La inflación no reconocida, del orden de 25%, sigue siendo un problema grave para el vecino país.