Tanto si pensás que lo elegiste como que no, el cambio toca a tu puerta. Y sí tenés elección: implica que tomes decisiones tanto de movimiento como de pasividad. La última opción, en forma inactiva, significa que otros decidan por vos, que avances según la voluntad de alguien que -aunque te quiera y te oriente - no sos vos.
Quedás cual marioneta que se mueve al son del qué dirán, del quedar bien, del sumarte a la masa, del no me animo o lo que sea que te proporcione ese algo que necesitas y te deja pertenecer a algún grupo, estilo, etiqueta, época o lugar.
Tu nueva metamorfosis
El cambio es un estado de permanente transformación que tiene diversas fases, algunas incómodas y otras no tanto. Lo cierto es que una vez iniciado ya no serás el mismo