23 de enero de 2014 18:21 hs

El agroecosistema está cambiando en forma acelerada, con plagas que están desapareciendo, otras que se mantienen y nuevas que se afianzan”, indicó el entomólogo Diego Álvarez a El Observador Agropecuario, tras la charla que brindó el miércoles pasado en el Hostal Del Espinillo, en Dolores, en una nueva jornada técnica de Syngenta Uruguay.

Profesional de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y director de la consultora Lares SRL, ante un auditorio integrado por un centenar de productores agrícolas y técnicos, Álvarez expuso una serie de tips útiles para enfrentar nuevas plagas que perjudican el cultivo de soja.

Citó a los Lepidopteros con la Helicoverpa o Lagarta Bolillera; al grupo de los Hemipteros con la Dichelops Furcatus o Chinche de los Cuernitos; el de los Tisanopteros con los Trips; y al grupo de los Ácaros con las Arañuelas.

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“Esas cuatro especies son las que se están afianzando en la agricultura que se está haciendo en Uruguay, con perspectivas de que sigan creciendo”, precisó.

Advirtió que “lo mismo que he estado viendo en los últimos tres años acá en Uruguay es lo que ha venido pasando en los últimos años en Argentina, es algo que lo empecé a ver unos cuatro o cinco años antes en Argentina”.

Sobre cuánto estas plagas le pegan al bolsillo del agricultor –si no se adoptan medidas adecuadas y a tiempo–, Álvarez realizó una nueva precisión: “Los rendimientos no los va a incrementar haciendo las cosas bien, sí los va a poder mantener, hacer un tratamiento para el control de un insecto no va a aumentar el rendimiento, pero permite lograr los potenciales que se tenían; es tratar que los insectos no saquen rendimiento”.

De todos modos, indicó que en el caso de Argentina ante ataques severos de Helicoverpa en soja se han detectado mermas en el rendimiento de hasta el 50% y que en el caso de trips y arañuelas se puede hablar de mermas de 120 a 600 kilos por hectárea.

Álvarez dijo apreciar hoy en los empresarios agrícolas y en quienes los asesoran, “en el último tiempo y tanto en Argentina como en Uruguay, mucha conciencia sobre el valor de cuidar el ambiente; cada vez son más los que tienden a elegir insecticidas que protejan el medio ambiente e indirectamente a la población de insectos benéficos, y con un resultado positivo porque gastan menos, dado que los insectos benéficos lo están ayudando”.

Añadió que “esos insecticidas no solamente son amigables con el medio ambiente, también son mejores controladores que los que se han usado en forma tradicional, hay todo un vuelco hacia ese tipo de tecnología”.

Citó, luego, que “no se trata solo de ir a comprar el insecticida, esa tecnología de insumo debe ir acompañada de la tecnología del conocimiento, manejamos por eso el concepto de conocimiento por hectárea y eso se logra con cursos de capacitación, elección del personal adecuado para cada puesto... es fundamental un gran esfuerzo en la parte humana”.

Álvarez reconoció luego que “vamos corriendo atrás de la naturaleza, y es difícil ganarle, nos queda mucho camino por recorrer, hay muchos cambios acelerados, investigamos y generamos una sugerencia agronómica y cuando se aplica en forma másiva ya tenemos un nuevo problema, no es fácil, pero el esfuerzo es el máximo y se logran resultados haciendo las cosas bien”.

Sobre al agro uruguayo, dijo que “hace 10 años que estoy acá y ha evolucionado significativamente, basta ir por las carreteras y ver la disponibilidad maquinaria, hay mucha demanda por capacitación y se ha generado mucha información en tecnologías de insumos y desde el punto de vista del conocimiento, esta jornada de Syngenta es un ejemplo de eso”.

“La zafra de soja viene muy bien”

“La zafra de soja viene muy bien, de la mano de un clima bueno; sacando aquel período de seca a fin de año, las lluvias acompañaron”, afirmó a El Observador Agropecuario el ingeniero agrónomo José Luis Inciarte, coordinador comercial de Syngenta Uruguay. La excepción pueden ser algunas sojas de segunda sembradas sobre fines de año “con la seca implantada y el suelo muy seco, lo que dio lugar a nacimientos desparejos. Sacando ese grupo las sojas, sobre todo las de primera, ya pasando la etapa de floración, tienen un estado excepcional y si la cosa sigue así hay que proteger el cultivo, porque creemos que puede ser una cosecha muy buena”.

A los productores “los veo optimistas, los cultivos están en muy buen estado y se esperan rendimientos muy buenos. El productor siempre enfrenta muchas variables, lo económico y financiero, el tema precios, lo sanitario en los cultivos, la fertilización, los eventos climáticos inesperados, pero más allá de eso los vemos con optimismo porque la zafra viene acompañando y los precios, aunque un poco más bajos, pero con el nivel de rendimiento que se puede esperar siguen siendo atractivos”, reflexionó.

Sobre la actividad del Hostal Del Espinillo, obedeció a que “desde que se inició la zafra, estamos teniendo muchas consultas sobre esta nueva plaga, la Helicoverpa o Lagarta Bolillera, que está generando daños muy severos en Argentina y en Brasil. Entendimos que era muy conveniente invitar a un entomólogo argentino para informarmos, porque en ese país la plaga hace más años que está desarrollada e incidiendo, para saber cómo és, cómo se identifica y cómo se controla”. Diego Álvarez no solo es un entomólogo de primer nivel, conoce a fondo la realidad de Uruguay, “asesora a productores y trabaja en proyectos con la Facultad de Agronomía”.

“El objetivo es brindarle a productores y técnicos información para que puedan tomar las decisiones acertadas”, concluyó Inciarte.

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