Fue pensado como una mesa redonda para hablar de temas económicos, relaciones laborales, reforma del Estado e inserción internacional. Terminó siendo algo muy parecido al tan mentado debate que muchos reclamaban.
Terreno hostil y “vamos bien”
Para el candidato frenteamplista el de ayer era un escenario adverso. Por un lado tenía que enfrentar a los otros tres presidenciables.
Pero además, el evento era organizado por las cámaras empresariales. Las preguntas partían de un sesgo inducido por los reclamos de los privados, que chocan con lo que piensa y ha ejecutado la izquierda en los últimos diez años. Algunas de las preguntas tenían adjetivos y otras reclamaban derogar normas aprobadas por el Frente Amplio. Ninguna de las preguntas ponían incómodos a blancos y colorados pero sí a Vázquez.
De todas formas el presidenciable frenteamplista no encontró obstáculos para responderlas. Pero sí marcó en cada una de las oportunidades su discrepancia con la forma en que fueron formuladas.
La pregunta sobre relaciones laborales tenía una valoración que lo molestó. “En los indicadores vinculados al sistema de relaciones laborales que miden la competitividad, Uruguay se ubica en los peores lugares del ranking”, decía la pregunta de las cámaras empresariales.
Vázquez contestó: “El planteo de la pregunta es de una dureza extrema cuando habla de un ‘pésimo’ lugar del ranking. Cuando se toma un valor solo de los rankings se puede cometer injusticia”, dijo y enumeró de memoria otros ranking que le dan muy bien al país.
El expresidente no leyó nunca, en ningunas de las respuestas de siete minutos a las seis preguntas.
El esquema de la charla, que derivó por momentos en un tres contra uno, llevó a que Vázquez –obviamente que sin usar el slogan que ya jubiló– cayera en el “vamos bien”. Es que pasó mucho tiempo destacando los logros del FA y dejó poco espacio de sus respuestas para planteos nuevos.
“No estamos tan mal rankeados como a veces nos parece en el mundo”, insistió.
Vázquez vs Bordaberry
El primer choque entre el presidenciable frenteamplista y el colorado fue justamente por el tema de los ranking. Antes de la pregunta de las cámaras sobre las relaciones laborales ya Bordaberry había hablado de los problemas en los ranking de competitividad. Así fue que el colorado, tras la respuesta de Vázquez, no dejó pasar la oportunidad y soslayó que el expresidente mentía al manejar esas cifras.
“Decía aquel filósofo uruguayo que escuchábamos todos, José Pedro Damiani, que los números no mienten, sino que mienten los que hacen los números. Si uno se compara en determinados rubros y años con determinados países nos va a dar bien. Nosotros del informe de l Foro Ecónomico Mundial señalamos los rubros en que estamos mal para trabajar sobre ellos para mejorar. Si el termómetro nos da fiebre, es fiebre”, dijo Bordaberry.
Pero no fue la única oportunidad. El líder colorado incluso hizo una verificación on line de información que Vázquez había dado de memoria. En una de sus intervenciones el expresidente cuestionó la pregunta de las cámaras empresariales que cuestionaban la “insostenibilidad” de las cuentas públicas por el “déficit fiscal”.
“Esa pregunta hubiera estado bien planteada en el 2004. Sufre de anacronismo”, señaló Vázquez.
En cuanto lo dijo, Bordaberry llamó a sus asesores y les pidió verificar un dato.
Apenas le tocó hablar de nuevo, usó minutos para aclararle los “errores”. “Hay que ser preciso en el manejo de las cifras”, dijo el colorado. “El déficit fiscal con que entró el FA fue de 0,5%”, dijo. “Lo mismo que en la Intendencia de Montevideo, que entró con 15 millones en la caja”, dijo.
Aprovechó para corregir otro asunto anterior. Al hablar de relaciones exteriores Vázquez dijo que su gobierno celebró el acuerdo de promoción de inversiones con Estados Unidos. “Ese acuerdo se aprobó en 2004 y fue enviado al parlamento en 2005”, dijo.
Vázquez aceptó el error que cometió sobre el déficit.
Lacalle Pou y Bordaberry
Las últimas dos semanas la relación entre los líderes opositores fue tensa. Primero por las críticas del líder colorado a la “inexperiencia” del blanco. Luego por la acusación de “extorsión” de Bordaberry luego de un pedido de Lacalle Pou para que dejara de pegarle a cambio de votar un proyecto en la Junta Departamental de Salto, lo que fue publicado por Búsqueda.
El jueves a la noche, pocas horas antes del evento de ayer en el Prado, los presidenciables se reunieron. “Es bueno juntarnos, mirarnos a los ojos y decirnos las cosas”, dijo Lacalle Pou.
Ayer ya se los vio en otra actitud. Dialogaban todo el tiempo por lo bajo y sonreían, como evaluando el transcurrir del debate.
Las actitudes en la charla fueron complementarias. Lacalle Pou estaba condicionado para entrar en un juego más polémico con Vázquez por su estrategia por la positiva. Bordaberry tuvo más libertad para cuestionar.
De todas formas el líder blanco igual tiró algunas líneas que no rebotaron. Por ejemplo dijo que todos –incluido el expresidente– estaban de acuerdo en ir a un TLC con Estados Unidos. Vázquez no entró en ese juego y lo admitió sin problemas.
Pero el líder opositor encargado de los golpes duros al presidenciable frenteamplista fue Bordaberry.
(Producción Martín Viggiano)