Agro > TRIBUNA

Un Mides agropecuario

Columna de opinión en El Observador Agropecuario a cargo de Pablo Carrasco

Tiempo de lectura: -'

06 de abril de 2018 a las 05:00

Por Pablo Carrasco, especial para El Observador

A lo largo de tres mandatos, el gobierno de izquierda ha mantenido una actitud constante en relación a quienes sobresalen económicamente en nuestra sociedad. Son pocas las reglas de convivencia concebidas por el gobierno que no impliquen una discriminación a quienes mejor les ha ido, y así aquella proclama sobre "que pague más el que tiene más" –algo que se resuelve con una tasa impositiva única– se ha convertido en un "que pague todo el que tiene más", con tasas progresivas que se sobreponen unas sobre otras a la hora de pagar impuestos, aportar al Fonasa o cancelar una factura de UTE.

Desde el punto de vista ideológico, nada más distante y triste que la concepción socialista de la igualdad para quienes pensamos que el mundo se mueve con la energía de la gente cumpliendo sus sueños. Igualdad en el final del camino, en los resultados del esfuerzo. Esto no es otra cosa que perder en la liga lo que se ganó en la cancha.

En las antípodas estamos los preocupados por la igualdad de oportunidades, aquellas del comienzo de la vida y que tiene todo que ver con una excelente educación. Esas son sociedades en las que la cosecha tiene más relación con el talento y esfuerzo que con las mochilas que se tengan que cargar.

Pero mis diferencias no quedan en lo estrictamente ideológico. Tengo la convicción de que constituyen además un enorme error estratégico a la hora de pensar el desarrollo y crecimiento de las naciones.

En respuesta al malestar del campo el gobierno respondió con estricto apego al catecismo aplanador, exaltando la exclusión precisa de los productores de mayor tamaño. Presentar el apoyo excluyente a quienes están condenados a muerte por su pequeñez es loable, pero se trata de políticas sociales aplicadas a sectores vulnerables, que poco o nada tienen que ver con los problemas de la producción agropecuaria en términos económicos. Ese conjunto de productores –vital desde el punto de vista social para la ruralidad– constituye, sin embargo, una pequeña parte del producto agropecuario y por eso, cuando se afirma que el gobierno está apoyando al campo, lo que en realidad se hace es inducir al citadino a la confusión entre políticas sociales y productivas.

El agro aporta mucho más a la sociedad por su crecimiento que lo que puede ayudar con sus impuestos. En un camión de ganado seguramente un par de animales terminen como lucro del productor mientras que el resto de las cabezas fungirán como remuneración de otros sectores. Estas decisiones que son hostiles a las inversiones de los empresarios más grandes lo dañarán para alegría del envidioso, pero ante todo, privarán al resto de la sociedad de una riqueza varias veces superior. Así de simple.

Nada de lo que han crecido las exportaciones del país habría sido posible sin los productores de mayor tamaño. Sin las inversiones de estos, la soja continuaría en las 10.000 hectáreas, no seríamos el séptimo exportador de leche del mundo, el sexto de carne o el mejor productor de arroz. Sus inversiones son el oxígeno de este país, pero para que estas ocurran se deberá dejar de lado el hostigamiento gubernamental.

Estas afirmaciones no constituyen un pronóstico, describen lo que sucede y son fáciles de constatar. Los productores de mayor tamaño dejan la actividad y son sustituidos por otros que suspenden las inversiones, no demandan los servicios de la zona ni dan el empleo que generaban los originales. El valor de la tierra cae como se cae también lo que el mercado está a dispuesto a pagar por su alquiler.

La nefasta satisfacción que el gobierno experimenta con el combate al éxito constituye un camino inexorable a la baja de la producción, a menores exportaciones y a la peor de las igualdades, aquella en la que todos somos pobres.

Lea también: No a la demagogia, sí a trabajar juntos
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...