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Un paseo a remo en Buenos Aires

En la capital argentina empiezan a sacar provecho de la vista de la ciudad desde sus céntricos embarcaderos y ofrecen un circuito turístico desde el Yacht Club

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26 de febrero de 2018 a las 05:00

Desde el Río de la Plata, los imponentes edificios de Puerto Madero, considerado el barrio más lujoso de Buenos Aires, se observan de otra manera y en la capital argentina han sabido sacarle provecho ofreciendo a turistas y porteños un paseo a remo por sus céntricos embarcaderos.

Un recorrido que transcurre desde el Yacht Club hasta el distinguido Puente de la Mujer, una obra arquitectónica diseñada por Santiago Calatrava al más puro estilo europeo, pasando por la fragata ARA Sarmiento, el primer buque escuela moderno construido en el país (1897) y convertido en museo en 1964.

Todo ello accesible en pleno centro de la capital, cuyo Ente de Turismo dirige actividades similares para el disfrute de sus visitantes mientras apuesta por promocionar las virtudes porteñas.

Concretamente, la entrada del Río de la Plata al edificado centro de la ciudad proporciona una excusa perfecta para ofrecer otro ángulo de admiración del paisaje urbano del puerto capitalino, diseñado por el comerciante Eduardo Madero a finales del siglo XIX.

En esa época, el país se encontraba en plena expansión comercial y la actividad portuaria era esencial, pero la poca profundidad del agua siempre dificultó su viabilidad. Ahora, los edificios y galpones reciclados albergan oficinas, hoteles, restaurantes y viviendas muy cotizadas que llaman la atención del espectador.

"Es superlindo y turístico, y muy cerca de capital, no tienes que salir, no hace falta ir a ningún lado sino que lo tienes aquí mismo en la ciudad, así que es brutal", valora Daniela Gómez, una venezolana asentada en Buenos Aires que encuentra en este tipo de paseos un "respiro" del ajetreo de la rutina urbana. Brazada a brazada, son los propios participantes los que impulsan una canoa a través de los diques, buscando una coordinación que, al subir a la embarcación, parece que no va a producirse nunca.

"Al principio es medio complicado porque tienes que tener buena sincronización con la persona de adelante pero la verdad es que después le agarras el hilo y está muy bien", asegura Gómez.
Hace dos años ya que el Departamento de Turismo de Buenos Aires dispuso esta oferta pero el cupo semanal para embarcar –dividido en cuatro turnos con capacidad para 10 personas– continúa completándose incluso en la temporada baja del período estival.
Buenos Aires

La iniciativa se enmarca en la propuesta del Departamento de Turismo de la ciudad de "dejar de darle la espalda al río" y aprovechar su potencial, como resaltaron en esa dependencia.
Se trata de un plan del gobierno de la ciudad para "dejar de darle la espalda al río" y aprovechar su potencial

Ya pasaron cuatro años desde que se puso freno a la única oportunidad de navegar por el río porteño, de la mano de una empresa que ofrecía un recreativo paseo en góndola por los embarcaderos del puerto aunque, ahora, la oferta incluye un factor más deportivo.

En torno a una hora, los participantes, que en su mayoría no cuentan con experiencia en este deporte, deben acostumbrarse al movimiento de los remos para que la barca avance, ya que la diversión es proporcional a las ganas que tengan de aprender.

"Algunas personas tienen vértigo, que se les va inmediatamente porque se ponen a pensar en otras cosas pero coordinar cuesta. Imagina 10 personas en una embarcación, que no se conocen, de todas partes del mundo... Es difícil coordinar pero después es llevadero", afirma el instructor de remo Maximiliano Osorio.

Selfis, risas y un ligero dolor de brazos resultan de este paseo alternativo por un barrio que siempre ha convivido con el agua y que adquirió su puesta en valor con el diseño de Madero, que resultó en una isla artificial que separa la ciudad por un canal de acceso al mar para navíos que proceden del exterior.



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