Ver la Libertadores es una buena chance de constatar la capacidad exportadora del fútbol uruguayo. Desde los “consagrados” Lodeiro o Árevalo Ríos, hasta los más humildes. Ese es el caso de Santiago Bello, delantero de Zamora de Venezuela, que con 31 años se fue al país caribeño y se dio el gusto de enfrentar a Boca en plena Bombonera por la Libertadores.
El equipo de Chávez
Zamora saltó a la fama en los últimos tiempos por su vinculación política: es el club de Andrés Chávez Frías, hermano menor del fallecido presidente Hugo Chávez. Fundido hace seis años, tuvo un resurgimiento desde que el dirigente refundó la institución.
Pero desde la interna se ve de una manera menos rimbombante. “Es el hermano menor de Chávez. Siempre está apoyando, es muy hincha. Tuvimos una charla cuando veníamos en mala racha. Nos dijo que le dolía porque es hincha del club, en los últimos tiempos se habían acostumbrado a un cuadro ganador. Pero fue con mucho respeto, nos dijo las cosas como eran, después de esa charla la situación mejoró”.
“No es que por ser el equipo de Chávez tenemos todo. Somos un equipo humilde, muy laburador. Se han portado muy bien con los jugadores y por eso se han logrado buenas cosas”, agrega Bello.
Viviendo en Venezuela, la referencia a la inestabilidad social es inocultable. “En la vida diaria todo es muy complicado por la seguridad. Nosotros vivimos en Altos de Barinas, un country en una zona que está mejor. De todos modos no se puede salir de noche y andar en la calle, además nos han dicho que tengamos cuidado con los taxis. Pero si sales con cuidado, no te pasa nada. Yo me quedó tranquilo por mi señora y mi hija porque hay seguridad, además he hecho buenos compañeros y la familias se juntan”.
Pero más allá de la seguridad, la escasez golpea a todos. “No se consiguen algunas cosas, a veces ves colas de 3 cuadra por un kilo de leche en polvo, o pañales. En los comercios encontrás las cosas a 100 “bolos” (Bolívares), 15 pesos uruguayos, que en relación a Uruguay son baratas. Pero hay poco, entonces después lo encontrás 10 veces más caro en la reventa, porque en el local solo podés comprar un paquete. Si querés una máquina de afeitar, es complicado. No es como Uruguay, que decís me olvidé de la maquina y vas a buscar otra”.
A pesar de la inestabilidad, a Bello le gustaría ampliar la experiencia en Barinas. “Tengo contrato hasta julio, estoy a préstamo de Deportivo Maldonado. Tendría que volver y si hay interés volver a arreglar. Está muy lindo acá, me han tratado bastante bien, están muy contento. Tampoco estaba acostumbrado a salir a la calle y que te conozca todo el mundo. La gente se saca fotos conmigo. Es una experiencia inolvidable”. Más gente que en Uruguay
Salvo los grandes
“La gente viene a vernos bastante, por más que los más grandes son Táchira y Caracas. Con Caracas fueron 15 mil personas, contra Mineros 8 mil. Sacando a los grandes, va más gente a los partidos que en Uruguay. Alientan, pero no hay hinchadas pesadas como Peñarol y Nacional. Son parecidas a las del resto de los clubes de Uruguay”.
Parecido a la b
Faltan juveniles
“El fútbol ha tomado más dimensión, pero creo que le falta mucho para rendir en Copa Libertadores. Se notó este año, ninguno pasó a octavos de final”, cuenta Bello, que lo compara con el campeonato de la B de Uruguay, “aunque con mejores jugadores”.