22 de agosto 2015 - 4:59hs

En un viaje que por razones laborales realizó a la capital francesa, el rematador Sebastián Zorrilla de San Martín tuvo un espacio de tiempo para conocer alguno de los lugares icono que ofrece la también conocida como "Ciudad de la Luz".

En parte por su profesión, y en otra por gustos personales, Zorrilla concluyó que sería imperdonable estar en París y no visitar Drouot, uno de los centros de subastas y exposiciones más importante de Francia y de Europa.

En diálogo con El Observador, el rematador explica que "Drouot es un centro donde las casas de subastas hacen sus exposiciones y remates en diferentes salones. Las firmas utilizan un edificio con unas 16 salas, y allí presentan las exhibiciones y remates. Ubicado en la calle Drouot en el IX Distrito de París, en Francia se les llama "Hotel de ventas".

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Zorrilla destaca que había mucho para observar, pero al mismo tiempo bastante para interpretar y aprender. A pesar de la frialdad que encontró en la personalidad de los parisinos, destacó el buen trato que allí se tiene, tanto para clientes para con visitantes. Entre las características que le sorprendieron de Drouot, estuvo la prolijidad, tanto en la presentación de las subastas y exposiciones, como en la dinámica de atención y desarrollo de las propuestas que trasladan al público.

Entre lo que llamó la atención de Zorrilla, la metodología de trabajo de Drouot estuvo en los primeros puntos. El responsable de la empresa Zorrilla Antigüedades & Casa de subastas contó que todos los días, los visitantes pueden concurrir a entre tres y seis remates de catálogo, todos de primer nivel.

En lo que respecta a la dinámica de esas subastas, el rematador explica: "realmente es muy distinto para nosotros en Uruguay. Acá los remates son mucho más lentos, y esto me llevó a pasarme varios días enteros encerrado dentro de los salones observando las subastas y exposiciones, siempre tratando de aprender y buscando ideas y métodos para adaptarlo a nuestra realidad de mercado".

Alhajas, relojes, adornos, armas antiguas, mobiliario, objetos de deportistas, arte chino, pintura rusa y africana, son solo algunos de los rubros que se ofrecen en la firma. Y dentro de las particularidades que se suceden, existen empresas que contratan las instalaciones de Drouot por días o menos tiempo, ya que una casa de subastas puede ofrecer una exposición de tres horas y luego el remate. "Aquí las exhibiciones no son como en Uruguay. Acá pueden extenderse como mucho unos tres días, pero en otros casos, solo duran horas". Eso, para el rematador, en algunos casos hace más dinámica y llamativa la propuesta, y obliga a los interesados a concurrir a la actividad en tiempo y forma.

En medio de tanta novedad y sorpresa, Zorrilla no salía de su asombro cuando en un remate de lotes de deportes, encontró que se vendían camisetas de fútbol de la selección uruguaya y de Nacional campeón de América y del Mundo de 1988. En ese mismo evento comercializaban también cascos, shorts, calzados utilizados por futbolistas, plaquetas, medallas y otros.

El rematador comentó que cada casa de subastas independiente que presenta sus propuestas en Drouot, contrata a un especialista en la temática a rematar, esto para seleccionar las piezas, diagramar el catálogo y también para asesorar al público.

Un catálogo puede costar entre € 10 y € 30 -depende del remate-, y el horario de Drouot es entre las 11 y 19. Hay subastas de 100 lotes y otras que pueden superar las 400 piezas, y eso todos los días. "Acá es tan diferente todo que el rematador solo se dedica a rematar. Ese es su único trabajo", dijo Zorrilla, esto en diferencia a como se trabaja en Uruguay.

Acerca de precios, el martillero dijo que en las subastas que presenció, los montos fueron variados, y que no siempre se logran los valores esperados, como también hay casos en que las cifras se disparan a precios insólitos, algo que sucede también en Uruguay, pero a otro nivel.

Con referencia a la difusión de los eventos, el rematador dijo sentirse tranquilo, ya que no ve grandes diferencias entre el trabajo que se desarrolla en Uruguay y los métodos que utiliza Drouot. "Presencie muchas ventas por teléfono e internet, algo que en Uruguay se trabaja pero que con el tiempo se puede hacer mejor aún".

Para el empresario, una de las conclusiones que se llevó de su visita a París, es que en Uruguay "se debe valorar las buenas cosas que se tienen. En Francia se ven cosas increíbles, pero en nuestro país tenemos la ventaja de que durante 200 años entraron objetos y piezas de todo el mundo. Al ser un país muy a lo europeo –por los inmigrantes-, hasta no hace muchos años la gente viajaba y podía traer piezas para su colección. Sería bueno que hoy sea más fácil poder traer cosas de otras ciudades del mundo para que nuestro "Patrimonio" en cuanto a antigüedades y piezas históricas no disminuya".

"Es como haber visitado un shopping de subastas. Son marcas, estilos, rubros y precios para elegir. Hay de todo y en un solo lugar. Es un mundo apasionante que realmente recomiendo visitar", fue la definición de Zorrilla, y que pinta al mundo Drouot.


TOP FIVE

Drouot, en volumen de ventas, se ubica entre las cinco casas de subastas principales del mundo.
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