19 de julio de 2011 11:24 hs

No hay una sola verdad en el fútbol. No hay una sola forma de ganar. No existe el sistema ideal. Una vez Holanda revolucionó el fútbol mundial con el denominado fútbol total. Pero no pudo ganar el Mundial. En cierta oportunidad el River de Carrasco generó un huracán en el fútbol uruguayo. Pero no pudo salir campeón.

Y mire lo que refleja el espejo de la Copa América.

Chile se llevó a todos por delante. Fue fútbol puro. Defendía con tres, cosa rara en esta edición de la Copa. Pero se encontró con Venezuela que lo esperó y se despidió del torneo.

Más noticias

Brasil es Brasil en todos lados. Y llegó con nombres que meten miedo: Pato, Robinho, Fred y el nuevo niño mimado Neymar. Pero se fue. Lo despidió el aguerrido Paraguay que hace de la defensa y la presión su arma. Ni hablemos del juego aéreo, son especialistas.

Argentina era un tornado atacando. Messi, Agüero, Di María, Higuaín, Carlitos Tévez, Pastore. Una máquina. Pero se chocó de frente contra el aguerrido Uruguay que defendió a cara de perro. Y perdió en penales. Es cierto que pudo ganar en los 90’, también en el alargue, pero también es cierto que el que defendió lo pudo liquidar antes de los penales.

¿Entonces? ¿Cuál es la verdad en el fútbol? Evidentemente no existe una verdad absoluta. Todos los sistemas son válidos. Podrán gustar o no, serán más agradables para la vista de los espectadores o aburridores. Pero la realidad de la Copa América es que se quedaron los equipos que hicieron de la marca su sello.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos