“El agro debe prepararse para convivir con precios más bajos por sus productos”, afirmó Eduardo Blasina, consultor privado y columnista de El Observador, en el lanzamiento del libro Perspectivas Agropecuarias 2014, realizado este viernes en la 19ª Expoactiva Nacional.
En la actividad, desarrollada en la Sala de Conferencias ante más de 300 personas que colmaron el lugar, Blasina explicó que “en 2012 habíamos advertido de un importante ajuste en el precio del maíz, que se iría transmitiendo a los demás productos”.
En una charla que tituló Crecer cuando los precios dejan de subir, añadió que luego, en 2013, “consolidado un precio más bajo en el maíz, esa baja empieza a trasladarse a otros productos. Para un país de costos altos, como lo es el caso de Uruguay, eso plantea un panorama desafiante”. La baja del precio del maíz ya empieza a trasladarse en los precios internacionales de los productos lácteos.
Por otra parte, comentó Blasina a El Observador, “en la ganadería son factores locales los que empiezan a presionar el precio de los vacunos”.
En ese contexto, reflexionó que las mejoras en la eficiencia y las innovaciones se vuelven cruciales para la persistencia de la competitividad. Es, no obstante, “un período no exento de oportunidades”, aclaró.
El trigo por la situación en Ucrania y el mal estado del cultivo en Estados Unidos, la cebada por una saludable mejora en la competencia por el grano, y la mejora en las condiciones comerciales de la canola, marcan una auspiciosa perspectiva para los cultivos de invierno, que prolonga el buen momento agrícola.
Pero, indudablemente, los desafíos de mediano plazo son importantes y es bueno encontrar un espacio para reflexionar sobre las condiciones necesarias para que el dinamismo de la agricultura se mantenga cuando ingresa en su segunda década de expansión, sostuvo el analista.